viernes, 9 de octubre de 2020

ABBEY ROAD / LA CALLE

 

ABBEY ROAD

 

La música

atraviesa la rigidez del instante

detenido en Abbey Road.

La única evidencia es la marca en el asfalto.

Ocho huellas

bajo el cielo de Londres.

Cuatro bocas

cantan "Let it be"

bajo el cielo del mundo.

 

 Miriam Luján Sarkis


LA CALLE

Ellos cruzaban la calle

y yo cruzaba una calle cualquiera

aferrada a la mano del abuelo

para ir a comprar una de esas gallinitas de azúcar

rellenas con un juguito dulce

al que, ingenuamente, llamábamos licor

o un chupetín Topolino.

Era un día histórico,

uno de esos días que se recuerdan cincuenta

o cien años después,

pero nadie lo sabía.

Y si yo lo hubiese sabido

no me hubiera importado:

en mi vida de cuatro manzanas y una placita

no cabía la historia:

las urgencias eran las golosinas,

los cuentos del abuelo,

la leche con pan y manteca,

la siesta.

 

Muchas veces soñé con cruzar la calle.

De la mano de ese chico de la escuela

al que mis ojos benevolentes

veían parecido a Paul McCartney.

De la mano del novio

que a veces se me aparece en sueños

y no vivió, ni siquiera,

para cruzar el umbral de los veintidós.

De la mano de mi mejor amiga,

empapadas de ese algo que tiene la calle,

esa magia que emanan

cuatro pares de huellas lejanas e invisibles

que se cristalizan cuando el corazón grita

fue acá, fue acá.

De la mano de un marido al que no le gusta viajar

y me hizo sacar un pasaporte inútil

que destrocé en un ataque de furia

(total, para entrar y salir del infierno

no se necesita pasaporte).

Sola.

Absolutamente sola.

Sin tropezarme con cámaras Nikkon

y turistas japoneses,

sin tener que sonreír ante las reverencias

que excusen su torpeza.

 

Si antes de abrir mis ojos al mundo

alguien me hubiera dicho que la vida

era cruzar una interminable secuencia

de calles intrascendentes

me hubiese atrincherado en la tibieza

de la cápsula rosada

que abrigó mis primeros latidos,

negándome rotundamente a salir a la luz.

O me hubiera disuelto en un parpadeo de sangre

como los hermanitos que no fueron.

Pero nadie me lo dijo

y acá estoy,

y ahí está la calle,

y allá estuvieron ellos,

haciéndome el aguante, sin saberlo,

para que cincuenta años después

esto que me duele

no me duela tanto.

 

Las calles esperan.

Eso es lo que tienen de bueno.

Allá voy, Abbey Road.

 

Algún día.


Raquel G. Fernández


Arte: Iain MacMillan, sesión fotográfica para la portada del disco "Abbey Road" (8 de agosto de 1969)


MIRIAM LUJÁN SARKIS

Miriam Luján Sarkis nació en Avellaneda y reside actualmente en Quilmes, provincia de Buenos Aires. A lo largo de su recorrido literario, recibió numerosos premios y menciones, además de participar en varias Antologías Poéticas. En el año 2016 publicó "Adentrándome", su primer libro de poemas. Su poemario posterior, "El viento los honra", fue publicado en el año 2019. Su temática gira alrededor de la Guerra de Malvinas. En la actualidad, es coordinadora de talleres literarios. 






RAQUEL  GRACIELA FERNÁNDEZ


Raquel Fernández nació en Avellaneda en 1967. Recibió más de cien premios nacionales por su actividad poética, otorgados por prestigiosas instituciones, como el Centro Ana Frank Argentina, el Museo Casa Carlos Gardel, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires  y la UPF (Federación para la Paz Universal). A estos logros se le suman otros obtenidos en España, Italia, EEUU, Perú y Chile. Su libro  “Hermano” fue galardonado en el año 2015 con la Faja de Honor otorgada por la Società Dante Alighieri  de Tafí Viejo, provincia de Tucumán.  Es autora de los poemarios “Ojos que miran el cielo”, “Revelaciones”, “Todos los hombres que me amaron”, “Hermano”, “La antigua enfermedad del otoño”, “Cierta condición nocturna”, “Como nosotros” (cuadernillo), “Once upon a time” (bilingüe castellano/italiano), “Interrumpidas”, “Pretty in Pink”, “Goodbye, Norma Jeane”, “Un rayo a tiempo” y “Enaguas de encaje rotas”. En 2015 fue nombrada Personalidad Destacada de la Ciudad de Avellaneda por el Honorable Concejo Deliberante de dicha ciudad. En 2016 recibió un reconocimiento de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad de Tucumán  por el compromiso social de su libro “Interrumpidas”. En 2019 recibió una distinción como Vecina Destacada por el su aporte cultural a la ciudad de Avellaneda otorgada por la Secretaria de Cultura, Educación y Promoción de las Artes del municipio. Coordina junto a Claudia Vázquez el ciclo literario La palabra que sana.


2 comentarios:

  1. Muchas gracias, genia, por dar a todos los poetas, la posibilidad de dar a conocer nuestro trabajo. ❤️

    ResponderBorrar