lunes, 26 de febrero de 2018

CHOUPETTE


CHOUPETTE

“El más pequeño gato es una obra maestra.”
Leonardo da Vinci


Duerme a mis pies,

una bolita térmica que sustituyó al invierno.

Se hace como se hace el silencio

caliente y dulce,

filtrándose entre los intersticios de la casa,

reinando en el paraíso trivial de los sillones,

corriendo detrás de todo lo que rueda,

un carretel de hilo,

un corcho,

una lágrima.

Le toco la cabeza,

pequeña corona de deidad doméstica

abierta al mundo en sus ojos verdes,

cuento las chispas de su lomo elástico.

Brilla en su soledad pero me busca a veces,

si tiene hambre,

si tiene frío,

si la caricia no llega en tiempo y forma

colmando su exigencia.



Duerme a mis pies,

una bolita tropical que respira

subiendo y bajando como la marea.

Pero en sus sueños es una bestia dorada

que gotea cuando la tormenta arrecia,

dueña de las tejas y las chapas,

isla indescifrable

en el archipiélago de la noche,

y se descuelga

de las oraciones vespertinas,

para hundirse en la boca de la luna.



Es una gatita,

una linda gatita,

podría ser un dibujo animado,

comiendo lasaña,

dejándose burlar por los ratones.

Tiene el nombre de la mascota

de un diseñador de moda.

Pero cuando se relame adivino la ferocidad

que 9000 años de humanidad invasora

no pudieron quebrar.



Ayer mató a un pájaro y  me lo ofreció,

una dádiva cruel como un plato de carne cruda.

Hay algo inquietante en ella,

un demonio cazador que reposa

hasta el zarpazo inesperado.

Pero duerme a mis pies,

humeante,

mullida,

y yo agradezco que me engañe

y me deje pensar que es mía.



viernes, 23 de febrero de 2018

HIJA DE LILITH


 HIJA DE LILITH


Por voluntad propia abandono a Dios.

Por voluntad propia abandono el Paraíso.

Por voluntad propia abandono al hombre.

Camino desnuda entre los gatos y las hienas.

Camino desnuda y no me avergüenzo de mi cuerpo.

Mis pechos son búhos ululando

en la noche del tiempo.

Mi sexo la boca de un lobo.



Por voluntad propia abandono al hombre.

Desobedezco.

Me desbordo.

Sueño con demonios,

duermo con demonios.

No me avergüenzo de mi deseo.

Soy un murciélago rojo

que sangra cada cuatro lunas

y empapa la nuca del viento.

La  libertad se hace en mí.

No le debo una costilla a nadie.

Nadie me debe un final feliz.



Camino desnuda y digo no.

No.

No.

Por primera vez digo no.



Debajo de mis pies

la tierra tiembla.





Arte:  Aykut Aydoğdu


martes, 20 de febrero de 2018

BEATRICE



BEATRICE

                                                                                                                            Un segundo antes


“Era un cerdo y una perla, hachís y brandy, ferocidad y glotonería.”
Beatrice Hastings (1879 – 1943)



Un segundo antes morir

pensé en Montparnasse,

en el amor y su ruido

empapado en saliva y brandy.

Pensé en los cerdos y en las perlas.

Pensé que yo era una perla

en un mundo de cerdos.

Que los hombres

me habían amputado la voz

y que nadie me recordaría

por mis palabras.

Que mi cara de tela

envuelta en la tapicería del abandono

sería la única eternidad.



Un segundo antes de morir

pensé en Montparnasse

y me vi

como la obra de arte definitiva:

una mujer con la cabeza dentro del horno

y el cáncer

floreciéndole en las tetas.





Arte: "Retrato de Beatrice Hastings", Amedeo Modigliani

sábado, 17 de febrero de 2018

MARINA



MARINA

                                                                                                           Con una cuerda


"…quizá la mejor victoria sea (…)
 pasar sin dejar huellas,
pasar sin dejar sombras
en las paredes…".
Marina Tsvietáieva (1892 – 1941)



Yo soy  la novia del destierro,

la novia del castigo,

la novia de los vagones de la niebla.

Tengo un cigarrillo en la mano.

una melena de humo,

una mordida de tigresa inválida.

Tengo una hija muerta

doliéndome en el hambre.



A mil gritos de mi casa

la tierra

canta una canción de pertenencia.

Pero mi corazón desafina

en la liturgia de esa lengua de leche.

Soy una osa polar

con una cuerda en la mano.



Con una cuerda en el cuello.

Y basta.




Arte: Marina Tsvetaeva,  Zhuravleva Svetlana


miércoles, 14 de febrero de 2018

KARIN

Saint Karin Boye via eplets shop. Elin Sandström. Click on the image to see more!

KARIN

                                                                Duele

“Bienaventurado aquel a quien su claro espectro
espera con luces en la fiesta de la muerte.”
Karin Boye (1900 – 1941)



Por supuesto que duele.

Por supuesto que duele brotar,

reverdecer,

asumir el rumor de las flores

abriéndose paso

por el largo túnel de las piernas.

Por supuesto que duele arder,

enhebrarse una y otra vez

en la aguja del amor

y coser palabras que nombren

el ajetreo de la primavera.



Fui una nave de conquista

en océanos de vidrio.

La amante de los desposeídos

y los bohemios.

Pero no tuve la bendición

de un corazón mudo.

Sangré canciones

 en mi debilidad

de cierva errante.



Por supuesto que duele.

Vivir duele.



Pero la Muerte es una fiesta

y estas píldoras

son mis mejores galas.




Arte: "Saint Karin Boye", Elin Sandström


domingo, 11 de febrero de 2018

VIRGINIA



VIRGINIA

Soliloquio

"La vida es sueño; el despertar es lo que nos mata."
Virginia Woolf (1882 – 1941)


Pudimos construir puentes
sobre los abismos.

Pudimos construir puentes
sobre esas manos sucias en mis nalgas.
En ese tiempo corrompido
yo no podía comer,
no debía comer,
no quería que el olor a sangre entre mis piernas
despertara a las bestias.
Me daba náuseas mirarme al espejo.
Quemé todos mis vestidos.

Pudimos construir puentes
sobre la extinción de las cosas amadas.
Sobre la cicatriz de voces
que volvía a ser herida cada noche
y se viciaba
con el veneno de la vigilia.
En tu lumbre mi cuello de cisne
fue algo más que un largo guante blanco.
para atesorar el grito.
Mi voz floreció.

Pero los puentes se desmoronaron.
Fue el Blitz, fui yo,
fue esa oruga voraz llamada vida
comiéndome los párpados.
Soy un error.
Un equipaje que es necesario soltar
para salvarse.

Para mi soliloquio de agua  y piedras
elegí
el lugar de tus llagas.


Arte: "Virgina Woolf", Mathieu Laca