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jueves, 24 de febrero de 2011

RÉQUIEM DE LA PIEDRA


RÉQUIEM DE LA PIEDRA


Morirán.

Las raíces minúsculas del liquen 

-silencioso asesino-

horadarán el pulso de la roca,

penetrarán en la sagrada entraña,

profanarán las pétreas voluntades.

El viento esparcirá

las ruinas del misterio;

habrá una lluvia mojando el vacío,

la grieta en el tapiz del tiempo,

la ausencia colosal de la cabeza.

Devastada,

la memoria triangular

rodará por el luto,

la boca reverente masticando la nada,

el silencio agazapado en los dientes.



Arte: "Moai", Robert Jiménez

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007               

Poema publicado en el blog "Revista Papirolas"


lunes, 6 de septiembre de 2010

AMOR RAPANUI


AMOR RAPANUI



Se resbala la noche en la piedra vigía

como el casto ropaje que estorba las pasiones;

se resbala mi cuerpo en tu cuerpo de amante

escandalosamente.

Socavo tus cimientos con el golpe preciso

de este pétalo oscuro que me espesa la boca;

extraigo con mi piel el mineral desnudo

que subyace en tu urgencia.

Aquí el amor parece más solemne y profundo;

en este templo vivo cada emoción innata

multiplica su hondura.



He venido de lejos para parir amores

en el triángulo mínimo donde el alba es distinta,

para impregnar de besos la aurora de Oceanía,

el balanceo rítmico de los glaucos navíos

y las flores trenzadas en vívidos collares.

He venido de lejos para tomar tu mano

y aprender a nombrarte en una lengua extraña,

para tatuar en tu piel domesticada

el cántico tribal de los hombres oscuros.

He venido de lejos para gestar pasiones

y tocar con mi oído reverente

el silencio deslumbrante de la piedra.



Fotograma de la película "Rapa Nui" (Kevin Reynolds, 1994)
Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

 Poema publicado en el blog "Con voz propia" - Revista literaria

miércoles, 21 de julio de 2010

MAKEMAKE* DIOS CREADOR

MAKEMAKE* DIOS CREADOR

En el principio Makemake estaba solo.
Reinaba sobre todo lo existente,
aquello que de alma carecía:
la tierra, el mar, el viento, el alba y el ocaso.
Apenas había un pájaro enlazado
a su sombra,
un perfume de sal mojando sus palabras
cantadas para nadie.
Añoró el dios al hombre:
derramó su simiente
sobre las rocas muertas y los acantilados
y en las piedras no hubo ni siquiera un destello
que la vida augurara.
Derramó su simiente sobre el agua marina
y un pececillo vano
nació de cada gota de su semen vertida;
derramó su simiente en la bendita tierra
que es hembra y es promesa,
y el fruto del encuentro fue aquel hombre añorado.

En el principio el hombre también estaba solo.
Derramó Makemake su simiente divina
en la costilla izquierda de su hijo dormido,
y así fue la mujer,
y fue al primer encuentro,
y fue la poesía.

*Dios creador, el más importante del orden religioso local.

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

jueves, 15 de julio de 2010

NOCHE

NOCHE  

En el hogar de las piedras atentas
la noche abre
 las impalpables puertas del enigma.
Los rubios esqueletos
de los hacedores de estatuas
aguzan sus oídos
para percibir aquello que callan
las voces celestes de los vientos.
Hay en la desierta ensenada
un aroma vehemente de atunes
y sudor masculino;
en el cielo insular las estrellas
reverencian la liturgia de las sombras.
El amor estalla
 en el íntimo aislamiento
 del triángulo perfecto
con la púrpura violencia de los brotes
que quiebran con vocación milagrera
la verde monotonía del volcán dormido.
El amor se agita,
se derrama y se apaga.
Después,
sólo queda el silencio.   


Arte: "Milky Way over Rano Raraku", Manel Soria
 Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

domingo, 11 de julio de 2010

PAISAJE MARINO



PAISAJE MARINO


Síntesis de lo ancho y lo profundo

el mar no auxilia a los desdichados

que tejen con algas sus mortajas;

no se arrodilla ante las pétreas máscaras;

no construye parábolas errantes

de perfiles mesiánicos.

El mar no honra sus votos de silencio:

ruge y quebranta

la pasiva resistencia del aire;

subsiste y crece,

ciudadela de azules inconfesos.



El cangrejo de pinza irrevocable,

el pulpo alborozado,

la elemental caracola migratoria

se dan cita en el azul recóndito

que subsiste y que crece,

y el día cae en lo ancho y lo profundo,

y la marea advierte

que la noche se instala en nuestros huesos,

que la mañana es un bote precario,

un sedal que se rompe,

una saeta de escamas luminosas,

un dolor, una incógnita.



Arte: "Paisaje marino"José Ignacio Roncal

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

Poema publicado en el Cuadernillo del Taller Literario del "Centro Cultural Alejandra Pizarnik", 2006

2º Premio Poesía “Tercer Certamen Internacional de Poesía y Cuento Breve Cosme Sebastián Reniero”, Municipalidad de Avellaneda, Avellaneda, Santa Fe (2007)
 

domingo, 27 de junio de 2010

LÁGRIMA


LÁGRIMA


Soñé con la isla.

Las admirables fauces del volcán

se abrían prestas

a devorar mi asombro impenitente,

mi pupila abstraída en el abismo,

mis convenientes máscaras.

Tiritaba bajo el ojo inquisidor,

pertinaz, de la piedra;

buscaba en un cielo impredecible

la ruta migratoria de las aves,

el derrotero triunfal de las estrellas,

la piel cobriza de un varón ajeno.



Soñé con la isla

y desperté

desencajada, desesperanzada,

abrumada de tanto continente,

y la lágrima azul que vinculaba

mi carne estremecida

al puerto del recuerdo

soltó amarras

y sin pudor alguno

rodó por mi mejilla.



Arte: Sam Low

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

Poema publicado en el Cuadernillo del Taller Literario del "Centro Cultural Alejandra Pizarnik", 2006

Poema publicado en el blog "Duendes deAlmafuerte" 

  

miércoles, 23 de junio de 2010

AHU* AKIVI, LOS SIETE QUE MIRAN AL MAR


AHU* AKIVI, LOS SIETE QUE MIRAN AL MAR
  
Los siete llegaron
ateridos de exilio o de desastre,
hambrientos de una tierra sin pasado
donde el ciclo de la vida perpetuase
su sacra ceremonia.
Los vientos soplaron inflamando
su voluntad de viaje,
hasta aquí los trajeron las estrellas,
el exacto cálculo celeste,
la admirable canoa.

Los siete perpetúan
la mirada en un mar que nunca cesa
y miran más allá del mar
a la tierra perdida.

Los siete bebieron el destierro
con sus perfectos ojos de obsidiana
y hoy lloran la distancia de los siglos
con sus cuencas vacías.
En sus recónditos corazones de piedra
han recluido cantos y plumajes,
por eso en el cielo de la isla
los pájaros son ausencia.
  

*Plataforma sobre la cual se erige el moai

Arte: "Ahu Akivi"José Ignacio Roncal

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

miércoles, 19 de mayo de 2010

MUJER RAPANUI

MUJER RAPANUI  

La mujer rapanui tiene la piel tatuada
por los pigmentos de los ávidos soles
que arden en los farallones
y en sus largos cabellos se hamaca
la noche pudorosa
como una novia impúber.
La mujer rapanui se mueve con la gracia
de la lluvia ligera,
de la ola que estalla en un escándalo
de peces y tortugas,
y sus pezones erectos crecen desaforados
hacia un cielo perplejo
con la osadía trepadora de las buganvillas.
La mujer rapanui tiene las caderas rotundas,
amasadas por los céfiros procaces
y las sales marinas,
y la claridad plena de su vientre ilumina
el secreto camino donde carne y labio dilucidan
en la cópula hambrienta
los arcanos más dulces de la isla.



Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007



martes, 20 de abril de 2010

AHU VAIHU, MOAI DERRIBADO

AHU VAIHU, MOAI  DERRIBADO  

Las guerras intestinas
marcaron la caída
del ídolo de piedra.
Hubo espantos y gritos
y cánticos hostiles
que empujaron al varón hacia la lucha.
Una tribu se alzó contra otra tribu
buscando sojuzgarla,
quebrantando su vínculo sagrado con la magia.
Una casta se alzó contra otra casta
buscando la tragedia:
derribar al moai,
convertir en ruinas su mirada,
pulverizar con saña
los ojos bienhechores
que engendraban la fuerza,
quebrar la mítica alianza que ligaba
materia con espíritu,
mudar para siempre al rostro vivo
en una roca ciega.  

Cuando la noche cayó
sobre la isla
la luna se sentó entre los escombros
 a llorar la suerte nefasta
del ancestro arrasado.   


Arte: "Moai derribado"José Ignacio Roncal

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007 

miércoles, 17 de marzo de 2010

HOA HAKANANAI’A, EL AMIGO ROBADO


HOA HAKANANAI’A, EL AMIGO ROBADO

En el espeso celaje londinense
el amigo robado
yergue
su monumentalidad desarraigada,
exhibe
su espalda de basalto sorprendido:
pájaros encorvados,
hombres decúbitos sacralizando alas.
Ninguna aurora británica
hace justicia
a la Oceanía perdida.
En la bruma foránea
el amigo robado
concibe
el llanto obstinado de la piedra.

*Se exhibe en la actualidad en el Museo Británico. 

Fotografía: Moai Hoa Hakananaiʻa

 

Del poemario "Ojos que miran al cielo", Ediciones Amaru, 2007



domingo, 14 de marzo de 2010

PÁJARO MISTERIO


PÁJARO MISTERIO



Come

de la carne trepidante de Oceanía.

Bebe

de la lágrima amarga de la piedra,

de sus fermentos secretos.

Se derrama

en la opacidad del volcán,

allí,

donde los hombres de antaño esculpen

la tribalidad del canto,

el claroscuro de las voces muertas.

Vuela,

encorvado,

alrededor de su mítico graznido

como el vestigio de un ángel deforme,

ocupante

de realidades que no me pertenecen;

atravesado

por todas mis preguntas.




Fotografía: Tangata Manu, Rapa Nui