miércoles, 22 de abril de 2020

APRENDIZAJE


APRENDIZAJE

En el '76 mi hermana juntaba estampitas.
Figuritas sagradas de angelitos rubios
velando el sueño de niñitos rubios,
imágenes de vírgenes y santos,
recuerdos de Primera Comunión.
Cuando papá murió
la tía Carola
-la tía tan pájaro gris,
tan viuda desde siempre-
nos dijo que las estampitas traían mala suerte
y que la mala suerte
nos había dejado sin padre.
Mi hermana y yo
aprendimos la muerte, la orfandad y la culpa
de un solo manotazo.

(También aprendimos otras cosas:
a desconfiar de los ángeles,
a diferenciarnos de las vírgenes
y a no darle la espalda jamás
a los puñales de los santos).


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