SOLEDAD
Hay
una soledad que duele
más
que otras soledades:
estar
solo en medio de una multitud
mientras
los ángeles proscritos
y
los dulces fantasmas
revoletean
a nuestro alrededor
como
mariposillas rebeldes
subyugadas
por la oscuridad.
En
esta soledad me zambullo
buscando
el agua natal
las
paredes azules del útero.
Pero
nada me devuelve al no ser,
al
no oír
la
insistente melodía del mundo.
La
soledad del buen día,
del
cómo estás descuidado
que
no espera respuesta.
Es
la risa de los otros lo que nos mata.
La
imposibilidad de acoplarnos
a
su viralidad satisfecha.
Hay
una soledad que duele
más
que otras soledades:
esa
pátina de carencia
que
me remonta el cuerpo,
el
no saber llegar a tiempo
sin
naufragar en las palabras.
Porque
no existe poema que la nombre,
no
existe lengua
que
se atreva a tocarla.
Mi
soledad
es
algo más que un destino.
Arte: Ofra Amit

No hay comentarios.:
Publicar un comentario