sábado, 7 de noviembre de 2015

HUELLAS


HUELLAS


Él tenía en la garganta

un bosque de palabras que no me habían tocado nunca.

Savia amanecida en la laringe,

golpes de luz verde,

lianas amorosas serpenteando

entre vocales y consonantes.



Él me decía

que el amor era posible

más allá del poema,

que la vida era posible

puertas afuera de mi dulce islote de pan y mermelada,

de espaldas al blanco santuario del jabón en polvo

y el llanto arrinconado en la mímica hueca

de la telenovela de las tres de la tarde



Yo tenía en la boca

todas las heridas del viento.

Él  estrelló  su cantar de cantares

contra mi gesto atávico de reina en cautiverio.

Y fue una herida más,

un pájaro azul agónico

tatuado para siempre

en el revés de mi canto.





1º Poesía “Concurso de Poesía y Narrativa para Adultos”, SADE Seccional Surbonaerense,  Bs. As. (2015)

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