lunes, 22 de mayo de 2017

AMANTE


AMANTE


Leí en algún lugar

que las mujeres buscamos hombres

parecidos a nuestros hermanos.

Cuando te conocí te dije que te parecías a él.

Difícil, difícil.

Un boleto de ida a la frustración.

Como cuando llueve sopa

y te agarra con un tenedor en la mano.


Pero, no. No te parecías tanto.

Él se burlaba de los poetas

y vos

te enamoraste de mi manía de Alejandrita de cotillón

colgando guirnaldas de luto

(palabras, palabras)

para desanimar la fiesta.


Yo  me enamoré de un hombre

hecho a la medida de mi ayuno.

A veces tenía tus ojos.

A veces. Casi nunca.


Para ese entonces estaba tan delgada.

No cocinaba ni comía.

Me encerraba  a llorar entre ollas y sartenes

como una Cenicienta anoréxica.

Tenía la tristeza metida en los huesos.

Cuando hacíamos el amor

los embates de tu cuerpo

la empujaban fuera de mí.

Pero nunca se iba demasiado lejos.

Esperaba, agazapada,

enredada entre las sábanas,

y se pegaba a mis muslos

cuando me vestía para irme.


Vos te enamoraste

de mi feroz melancolía.

Me regalaste una novela de Sylvia Plath.

Me citabas en los cementerios.

Pero me dejaste

porque me reía poco

y no sabía bailar.


Todo esto pasó hace tanto tiempo.


De vez en cuando pienso

que me gustaría encontrarte

en la cola del cine.

O en la del supermercado.

Decirte que no nos guardo rencor.

Que ahora me río mucho,

de todos,

de todo,

y bailo entre ollas y sartenes,

mientras preparo brownies,

galletitas de miel

y mermelada de zapallo.

Que no me entra

ninguno de los primorosos vestidos

que me ponía para correr a tu encuentro.

Que cuando paso por un cementerio

me cruzo de vereda.


Decirte, mi querido,

que yo no necesitaba un amante:

necesitaba un gato.







sábado, 20 de mayo de 2017

ZOMBIE III


ZOMBIE III

Mojave Desert, Nevada - 1960


-¿Cuánto hace que estás muerta?

-Desde 1937.

Me asesinó un disparo de semen.

Me enterraron abrazada  a una muñeca barata.

-Pero también estás viva.


-Casi.



Fotografía: Marilyn Monroe (1957), Richard Avedon


Del poemario "Good bye,  Norma Jean" (2016)

1º premio Poesía "9º Concurso de cuento y poesía "Adolfo Bioy Casares" Edición 2015, Las Flores, Bs. As. (2015)

jueves, 18 de mayo de 2017

ELLA ESCRIBE III


ELLA ESCRIBE III

Manhattan, Nueva York - 1959


El poema sucede en los suburbios

de un cuerpo que se gasta

como se gasta el viento.

Asciende por sus llagas,

esquivando derrumbes.

Almuerza de su boca.



Graba sus iniciales

del lado más herido de la infancia.



Fotografía: Marilyn Monroe en su casa en Hollywood (1953), Alfred Eisenstaedt


Del poemario "Good bye,  Norma Jean" (2016)

1º premio Poesía "9º Concurso de cuento y poesía "Adolfo Bioy Casares" Edición 2015, Las Flores, Bs. As. (2015)

martes, 16 de mayo de 2017

ZOMBIE II



ZOMBIE II

Hollywood, Los Angeles, California – 1958


Debajo de su falda

la muerte

hace el amor con el amor.

Y ella está viva,

pero no,

y sus hijos

son, apenas,  manchas de sangre.




Fotografía: Marilyn Monroe (1957), Richard Avedon


Del poemario "Good bye,  Norma Jean" (2016)

1º premio Poesía "9º Concurso de cuento y poesía "Adolfo Bioy Casares" Edición 2015, Las Flores, Bs. As. (2015)

domingo, 14 de mayo de 2017

ZOMBIE I


ZOMBIE I

Manhattan, Nueva York – 1957


Ella vio ese rostro tan amado

que no conocía,

lo vio goteando en un mundo sin Dios.

El rostro amado era

un párpado de sangre

que se cerraba para siempre,

una estrofa de infancia con el espinazo quebrado.


Ella cortó flores blancas

y le dio de comer a su hijo muerto

pétalos fríos como dagas,

como huesos.

Lloró hasta recordar

que  estaba tan muerta como él.


Los dos se están velando,

abrazados.



Fotografía: Marilyn Monroe (1957), Richard Avedon


Del poemario "Good bye,  Norma Jean" (2016)

1º premio Poesía "9º Concurso de cuento y poesía "Adolfo Bioy Casares" Edición 2015, Las Flores, Bs. As. (2015)

viernes, 12 de mayo de 2017

10, LA MUJER PERFECTA


10, LA MUJER PERFECTA

"A los quince los cuerdos de atar me cortaron las alas."
Joaquín Sabina


Cuando nací me vistieron de rosa de pies a cabeza

y me acostaron en una cunita

con sábanas rosadas.

A los cuatro años

me llevaron al cine a ver una pelicula de Disney:

la protagonista era una princesa que no sabía que era princesa,

invisible para el mundo

hasta el sensacional estreno

de un primoroso vestido rosado.

Los animalitos del bosque

la ayudaban a limpiar la casa

y ella cantaba

con una alegría idiota

mientras fregaba los platos.

A los cinco

me regalaron una muñeca

y me enseñaron a acunarla

y a cambiarle los pañales.

Yo le preparaba comiditas

con barro y hojas secas

y fregaba platitos de plástico cantando

porque quería ser una princesa de Disney.



A los siete años me enseñaron

que las señoritas no se trepan a los árboles

y me regalaron otra muñeca.

Me abrurrí de acunarla

y le hice un corte de pelo punk

que escandalizó a las tías solteras

(podria haber sido una estilista famosa,

codearme con Mara Roszak y Harry Josh,

pero tenía que ser una mamá).

Me aburrí de cambiarle los pañales

y le abrí el estómago de plástico

para ver qué tenía adentro

con un cuchillito que le robé a la abuela

(podría haber sido una cirujana destacada,

lucirme con mano firme y audacia,

pero tenía que ser una mamá).

A los nueve me enseñaron

que una mujercita

no se aburre jamás

de las nanas y de los pañales.



A los diez años, en la escuela,

me hiceron ver una película

a escondidas de los varones.

Me regalaron un folleto rosado

y me enseñaron a tener vergüenza de mi cuerpo.

A los doce me exigieron que no me riera tanto,

que no me sentara con las piernas abiertas,

que no jugara a las escondidas con los pibes del barrio.

A los quince me vistieron otra vez de rosa

y me durmieron con cuentos de hadas

a la espera del beso y el príncipe.

Y me enseñaron a bajarle los dobladillos a las polleras

para que los posibles candidatos 

no pensaran

que era una loquita.



Me enseñaron a coser, a bordar,

a no jugar nunca.

A no comer demasiado,

a no beber demasiado

a no pedir demasiado.



Cuando nací me vistieron de rosa de pies a cabeza

y me acostaron en una cunita

con sábanas rosadas.



Antes de que aprendiera a hablar

me enseñaron a callarme.



Bo Derek, fotograma de la película "10" (Blake Edwards, 1979)

miércoles, 10 de mayo de 2017

INSISTO


INSISTO


 la lluvia insiste

y yo insisto

heel sit down

y mi perro hace lo que quiere

comé abrigate llamame

y mi hijo hace lo que quiere

una zanahoria una hoja de lechuga

veinte minutos de bicicleta fija

y los pantalones no me cierran


insisto

y hay pibes que no comen

pibas que no encajan

pibas hechas un bollito de sangre

pibes que se matan


vos decis que los negritos sobran

te reís de la chica gorda en bikini

jugando en su piletita de lona

disertás sobre el largo de las polleras ajenas

pensás que el chico que le creyó a la ballena azul

cuando le dijo que la vida no valía la pena

era un boludo


yo insisto

insisto en no parecerme a vos

pero te veo

cada vez que me miro al espejo

hell sit down

comé abrigate llamame

insisto en no ser tan mezquina y no me sale

mi hijo y mi perro están seguros

en este pedacito de mundo

que amoblé de espaldas al grito

duermo tranquila aunque el hambre

aunque la chica gorda llorando

aunque la pollerita corta pudriéndose en una bolsa negra

y el pibito de catorce despidiéndose por Facebook


la lluvia insiste

y yo insisto

hoy es un buen día para escribir un poema

el perro se echó en un rincón

down down down

los gatos duermen en los sillones

en mi casa no hay goteras

mi hijo todavía no llegó

pero igual es un buen día

te quiero mi amor no me dejes sola

te quiero mi amor y la madre de todas las bombas

me suspende la función

me la suspenden las tripas quejándose

y las moscas

y el llanto de la chica gorda

y Araceli que tenía esos ojazos

y  la puta ballena azul

al final no soy tan igual a vos

a veces no soy tan igual 

qué alivio


la lluvia insiste

y yo insisto

vivir es un acto de insistencia resistencia

en mi casa no hay goteras

mi hijo acaba de llegar


escribir es un acto de insistencia resistencia



Arte: "Woman writer contemplating", Lisa G