miércoles, 13 de abril de 2016
domingo, 10 de abril de 2016
SUSAN Y DAVID O LO QUE NO FUE
SUSAN Y DAVID O LO QUE NO FUE
"Te daré mis ojos o los suyos?
¿Serás David o Susan?
(Estos dos nombres escogí y escuché atenta su sonido.)"
Anne Sexton
El útero no es un reloj
pero después de casi cuarenta años
de llevar la sangre
como un ramillete de flores,
como un anillo rojo para desposarme con la belleza,
después de casi cuarenta años de sangrar y sangrar
para terminar en nada
te digo
que mayo es un cáncer dorado masticando sueños,
que mayo me puso la
tapa,
y qué importa que no haya un tic tac
si el tiempo se acaba.
Pensaba en un hijo y no fue.
Tampoco fue el amor descalzo en el parque,
la incondicionalidad,
ese espejismo idiota de los veinte años,
nos
amamos, nos amamos, nos amamos,
nos
morimos amándonos.
Mentira, claro que es mentira,
al final estamos todos solos.
Ojalá que esto sea apenas un porro y una mala canción.
Un poema mediocre y dos lagrimitas.
Ojalá el dolor sea, simplemente,
un camino de regreso a casa.
Pensaba en un hijo y no fue.
Pero qué importo yo.
Qué importa el ramillete de sangre seca.
Qué importa subir de peso
y cerrarle las piernas al deseo.
Pensaba en un hijo y no fue,
pero vos fuiste un hijo cuando no lo pensaba
(cuando el sexo no desembocaba nunca
en un golpe de insomnio afilado
como una cuchilla de afeitar)
y ahora tengo que decirte que Susan y David
y las películas llorosas de HBO
son cosas que no son y no fueron.
Que la primera novia
es un examen perverso
que siempre se reprueba
(pero la última palabra no está dicha,
van a reencontrarse dentro de veinte años
cuando ella esté hasta la coronilla del marido,
para eso sirven las estúpidas redes sociales,
y ahí depende de vos,
sacate las ganas o vengate,
yo creo que vengarse siempre es mejor,
por eso escribo poesía).
Pensaba en un hijo y no fue.
Vos pensabas en un amor y no fue.
El útero no es un reloj
y la vida tampoco
pero sé que esta noche vas
a atragantarte
con agujas perversas,
con segunderos y minuteros,
y vas a vomitar
hasta quedarte limpio de todo,
limpio, limpio,
como cuando te pusieron por primera vez entre mis brazos.
Inmaculado.
Vas a vomitarla.
Ya lo viví,
esto también pasará,
te lo juro.
Y habrá una segunda novia,
y una tercera.
Y voy a odiarlas a todas.
Voy a odiarlas a todas en nombre de Susan y David,
en nombre de a shadow hanging over me,
over you,
maldita “Yesterday”,
malditos Beatles pero qué consuelo,
qué fabuloso réquiem para Susan y David,
y para esa chiquita,
esa cosita de nada,
no sé,
no me acuerdo cómo se llamaba.
Arte: Martina Matzkin
sábado, 9 de abril de 2016
CUANDO LEO A ANNE SEXTON
CUANDO LEO A ANNE SEXTON
“¿Soy una especie de infección?
¿Yo te hice volver loca?
¿Yo hice que los sonidos se pusieran rancios?”
Anne Sexton
Cuando leo a Anne Sexton entro
en un estado de gracia-desgracia,
en un feudo
de dolor
clarividente.
Soy un animal lamiéndose las llagas
(sus poemas, mis poemas),
arrastrándose hasta el armario
donde las muñecas
duermen su sueño de muerte
y la infancia abjura
de los olores feroces del sexo.
En el armario
los colores también están muertos.
El reproche de mother es blanco,
la lascivia de father es negra,
las muñecas son grises
(son cadáveres,
cenizas,
constelaciones de objetos hostiles).
En el armario las palabras son apenas
pedacitos de papel de diario
cortados con los dientes.
Lo único azul son sus ojos.
Los ojos de Anne.
Extrañados por encontrarme en su madriguera.
Animal impensado,
ni siquiera portador de buenas noticias,
ni siquiera ángel de exterminio.
Cuando leo a Anne Sexton
recuerdo, con ternura feroz,
esa muerte envuelta en pieles ajenas
(las pieles de mother,
la que no la quería;
las pieles que insistía en usar
aunque le quedaran algo chicas).
Entiendo
esa
muerte envuelta en pieles ajenas.
Me parece que yo también soy de ésas,
una bruja, una infeliz casada
con la casa,
una amante con los muslos en llamas.
Me parece que no me avergonzaría de morir.
Eso es lo que provocan los estados de gracia-desgracia:
entender cosas que deberían asustarnos.
jueves, 7 de abril de 2016
DISTANCIA
DISTANCIA
Sobre
un vestido muy blanco
un
velo color distancia
escribía
cuando tenía once años
y
soñaba con David Cassidy.
Entonces
distancia era eso:
kilómetros
y kilómetros separándome
de mi
amor preadolescente,
de su
pelo tan lacio,
de esa
ridícula ilusión de casamiento.
I think I love you pensaba
cuando
me pensaba temblando entre sus brazos,
justo
un ratito antes
de que
el Manual del Alumno Bonaerense metiera
la cola
y me cayera de cabeza en la Región Mesopotámica,
esa
madriguera insípida que sólo prometía
camalotes y naranjas
(ningún
conejo para seguir
y yo
ignorando
que el país de las maravillas era mi cuerpo).
Entonces
distancia era eso:
tierra,
mar, años, escuela,
mi
quehacer cotidiano
(la mancha venenosa,
el
portacosméticos de la tía Virginia
tomado
por asalto,
el rito
de la leche a las cinco de la tarde).
Once
años y enamorada hasta el tuétano.
Once
años y David Cassidy siempre tan lejos,
tan a
la vuelta de la vida.
A los
once años distancia eran
los
besos que no llegaban
más
allá del ruedo de un guardapolvo blanco.
Hoy distancia sos vos,
el pan
que se desangra en nuestra mesa,
el
lento trajinar de un tenedor con gusto a nada.
Distancia
son
tus ojos que se rompen
antes
de tocar los míos,
estos
cuatro pasos irreconciliables
y el
desamor que me mata.
Fotografía: David Cassidy
martes, 5 de abril de 2016
NORA
Nora
ich rufe dich
wie den Tod
Liebe
wie den Tod
Idea Vilariño
Sperrangelweit offen
die Nacht
ist eine gebrochene Frau
im Ritual der Beine.
Eine Frau mit blauen Augen
wild wie ein Gedicht
das seine Vögel frisst,
dass seine Wölfe frisst,
den Firnis der Blumen erbricht
die den Saum voraussagen
eines Erdgespensts.
Mit Halbschattennägeln gekreuzigt
die Frau
legt sich zwischen die Toten.
Es macht sich auf ihrem Schamberg
ein Schweigen versiegelter Lilien bequem.
Der Körper verirrt sich.
Die schläft ein, mit einem Schlaf ohne Nähte
in der Verwaisung ihres Bauchnabels.
Mit der Tragik des Matsches der ihr
beschnittenes Lächeln schminkt
und des Schmetterlings der Tau trank in ihrer Scheide
durchdrungen von tausend törichten Stecknadeln.
Nora Dalmasso,
wurde am 25.11.2006 in ihrem luxuriösen Haus in Río
Cuarto, Córdoba, vergewaltigt und ermordet. Ihre nicht zu
verachtende soziale und wirtschaftliche Stellung sowie ihre
ausgeprägte Schönheit machten ihren Tod zum Klatsch der lokalen und
überregionalen Presse, die Details ihres Seuxuallebens öffentlich
machten, viele davon erfunden. Nora war 51 Jahre alt. Das Verbrechen
an ihr ist noch immer nicht aufgeklärt.
Cuarto, Córdoba, vergewaltigt und ermordet. Ihre nicht zu
verachtende soziale und wirtschaftliche Stellung sowie ihre
ausgeprägte Schönheit machten ihren Tod zum Klatsch der lokalen und
überregionalen Presse, die Details ihres Seuxuallebens öffentlich
machten, viele davon erfunden. Nora war 51 Jahre alt. Das Verbrechen
an ihr ist noch immer nicht aufgeklärt.
Nora
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte
Idea Vilariño
Abierta de par en par
la noche
es una mujer quebrada
en el ritual de las piernas.
Una mujer de ojos azules
feroz como un poema
comiéndose a sus pájaros,
comiéndose a sus lobos,
vomitando el barniz de las flores
que predicen el ruedo
de un fantasma de tierra.
Crucificada con clavos de penumbra
la mujer
se acuesta entre los muertos.
Se acomoda en el pubis
un silencio de azucenas selladas.
Se descamina el cuerpo.
Se duerme con un sueño sin suturas
en la orfandad de su ombligo.
Con la tragedia del barro maquillando
su sonrisa circuncidada
y la mariposa que bebía rocío en su vagina
atravesada por mil alfileres idiotas.
como a la muerte
amor
como a la muerte
Idea Vilariño
Abierta de par en par
la noche
es una mujer quebrada
en el ritual de las piernas.
Una mujer de ojos azules
feroz como un poema
comiéndose a sus pájaros,
comiéndose a sus lobos,
vomitando el barniz de las flores
que predicen el ruedo
de un fantasma de tierra.
Crucificada con clavos de penumbra
la mujer
se acuesta entre los muertos.
Se acomoda en el pubis
un silencio de azucenas selladas.
Se descamina el cuerpo.
Se duerme con un sueño sin suturas
en la orfandad de su ombligo.
Con la tragedia del barro maquillando
su sonrisa circuncidada
y la mariposa que bebía rocío en su vagina
atravesada por mil alfileres idiotas.
Nora Dalmasso,
fue violada y asesinada en su lujosa casa de Río Cuarto, Córdoba,
el 25 de noviembre de 2006. Su nada despreciable posición
socioeconómica y llamativa belleza hicieron de su muerte la
comidilla de los medios locales y nacionales, que ventilaron detalles
de su vida sexual, muchos de ellos falsos. Nora tenía 51 años. Su
crimen aún continúa impune.
el 25 de noviembre de 2006. Su nada despreciable posición
socioeconómica y llamativa belleza hicieron de su muerte la
comidilla de los medios locales y nacionales, que ventilaron detalles
de su vida sexual, muchos de ellos falsos. Nora tenía 51 años. Su
crimen aún continúa impune.
Traducción: Léonce W. Lupette
Poema publicado en la revista karawa.net
domingo, 3 de abril de 2016
OH LOLA!
OH
LOLA!
Para Lola y su perfume
Para Adriana
Para Lola y su perfume
Para Adriana
En la
memoria
su
cuerpo
es un
acto de candor.
Los
pájaros venidos de sus ojos
comen
todavía
del
milagro de la primavera.
La
sangre tiene su música,
sus
violines y sus eslabones.
Es un
largo poema nacido
en un
útero remoto.
Es un
camino donde el olvido
no
puede soplar su viento de naufragio.
Imposible
dislocar
su nudo
de constelaciones.
Porque
no creo en la muerte te digo
que en
la memoria
su
cuerpo
es un
guante blanco
que
calza perfecto en tu beso.
Que
vendrán otros días
y ella
estará
en
el verde sortilegio de los parques.
Que la
mano que desata el perfume la regresa,
viva,
criatura traslúcida,
delicada
como el sudor de un ángel.
Arte: "Butterfly Girl", Wild Empress Photography
viernes, 1 de abril de 2016
COMENTARIO DE CONTRATAPA DE "PRETTY IN PINK" POR ALBANY CHAPELLÍN
COMENTARIO DE CONTRATAPA DE "PRETTY IN PINK"
Con su poemario
“Pretty in pink”, Raquel Fernández, nos deja acariciar sus sentimientos más
íntimos. La poeta camina desnuda por una vida de lágrimas y risas, adioses,
declaraciones de amor, desamores, deseos, amores rotos, pasiones, sueños,
pérdidas inesperadas.
Entre metáforas una
niña-joven-mujer evoca recuerdos felices de cuando la vida la besaba en la
boca, de amantes que prometían ser perfectos y terminaron convirtiéndose en
pesadillas.
“Pretty in pink” es
un viaje por memorias que la acarician y que le duelen. Memorias rosas,
memorias negras, pero con las que renace una y otra vez con luz de poesía.
Poema tras poema desaparecen
las distancias entre la autora y el lector, pues su sentir nos atraviesa para
darnos cuenta que un día tuvimos el corazón intacto, nos expone cara a cara con
el dolor y lloramos porque nuestra herida aún permanece abierta. También la
muerte nos ha dejado huérfanos del cariño de nuestros seres más queridos papá,
hermano, amigo, abuela.
Al leer “Pretty in
pink”, Fernández nos regala la oportunidad de recuperar lo que hemos perdido
con palabras. Junto a ella podemos reescribir un final feliz aunque sea con
poemas. En “Pretty in pink”, Raquel Fernández nos toca el corazón, nos toca el
alma.
Albany Chapellín, periodista
6 de enero de 2016 - Barcelona, Venezuela
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