viernes, 9 de mayo de 2025

HUÉRFANOS


 HUÉRFANOS

 

Una llamada telefónica

a mitad de la madrugada

y el agua prenatal que nos sostuvo

durante tantos años

se evaporó en un rumor de peces rotos.

Nos han cegado.

Nos han convertido en huérfanos,

expatriados del paraíso umbilical,

vacíos como cántaros inciertos.

 

Ya no hay mamá.

Tan solo quedan

un ruedo de margaritas

girando en la memoria,

un nudo de luciérnagas  febriles

alumbrando el camino

hacia el jardín del pasado.

 

Como cachorros arrancados

del pezón y  la leche

nos acurrucamos unos junto a otros

para darnos calor.

Pero es inútil.

Ya no hay mamá.

Y la ausencia tiene

los pies helados.

 

 

Arte: "Woman in the wind", Dan Campbell  

jueves, 8 de mayo de 2025

RECOMPOSICIÓN


 RECOMPOSICIÓN

A Janis Joplin

“hay que llorar hasta romperse
para crear o decir una pequeña canción”
Alejandra Pizarnik


Recompone la voz,

el rumor de la rosa que se rompe.

El aserrín del alba flota en su garganta.

Alguien bebe su sed

urdida con cuchillos indignados,

con hebras de grafito.



Recompone la arisca desnudez,

la memoria enfocada en los espejos.

Su lengua de cobre se demora

en un plato de agujas extraviadas,

en un hueso viento.



Hay mujeres erradas

en su entrepierna abierta como un pórtico obsceno.

Hay hombres que imprimen sus licores

y se esconden adentro,

en el claustro umbroso de las tripas.



Estaba del lado equivocado de la noche

y la dieron por muerta.

Pero ella recompone.

Afila la laringe.

Canta.



Un poema como éste sólo se puede terminar llorando.







Del poemario "La antigua enfermedad del otoño" (2011)

martes, 6 de mayo de 2025

PASAJERA DE NEGRO


PASAJERA DE NEGRO



Qué busca en la noche

una mujer deleble.

Una acuarela estúpida.

Lavable. Lavada.

(Como Dios manda).

Qué busca lamiendo las estrellas

hasta disolverlas

en un poema mediocre.



La cuestión está ahí,

debajo de su melena felina

Pasado imperfecto.

Futuro descorchando

la saliva de otros

(Qué busca una mujer

en una botella de labios mareados).



El Diablo sabe por Diablo.

Y ella sabe

por muerte repetida

Pasajera de negro.

Un sacudón de llanto

empapando

la curva feroz de su almohada



Su cabeza se juzga simple

como su vagina.

Algo para usar.

(Como Dios manda).

Pero no.

(Las preguntas complican).

Por qué se acaba la carne.

Para qué lustrar los zapatos

si el camino se come a sí mismo.

Entonces las flores.

La rata insolente de la misericordia

(y esos dientes).



Esa mujer se cuelga de los pechos

una triada de fantasmas incómodos.

(El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo).

Y sigue buscando

(cargando)

un cuerpo para nacer

(un cuerpo para morir)

cuando el alba la toca

con palabras vacías.



Arte: "Stella", Natalie Shau
Del poemario "La antigua enfermedad del otoño" (2011)

domingo, 4 de mayo de 2025

RAPUNZEL ARREPENTIDA


 RAPUNZEL ARREPENTIDA



Creo que he pasado años peinándome.



Creo que he pasado años desenredándome

una larga cabellera imaginaria,

dorada como las mentiras que uno dice

cuando está enamorado

o, quizás, negra

como el pubis de la bruja que nunca tuvo

que aparecer en este cuento

-la bruja que dividió sus piernas y te devoró,

mientras yo seguía susurrándole a mi peine

poemitas feroces,

como una idiota-.



Creo que ha pasado años ocultándome

detrás de una melena inexacta,

que caía dando tumbos sobre mi carne abierta,

una melena que se derretía

sobre la ciénaga dulce de mi almohada

y exhalaba mariposas obedientes

y alguna polilla a contramano del sueño.

Creo que he pasado años en esta maldita torre,

esperando, esperando.

Esperándote.



Creo que ya sé que necesito:

una tijera.





Arte: "Fairy Fatales - Rapunzel"Brian Cummings

Del poemario “La antigua enfermedad del otoño” (2011)


viernes, 2 de mayo de 2025

JUEVES DE CENIZA


 JUEVES DE CENIZA

A Patricia



La muerta,

la muertita,

 tenía una brújula de sal entre los labios.

El norte de la tierra severa.

La promesa de arcilla fría.



La muerta,

la muertita,

tan verde

como la clorofila sin objeto

de un trébol amputado,

tan sola

en la trinchera de los dientes.



Le lavaron los pies en silencio

(para que no la rasparan las palabras).

Le midieron el sudor y el asco

(le olfatearon la ausencia).

La cubrieron de flores,

de polvo,

de insectos ambiciosos

(no más sangre para ella, pobrecita,

no más corazón bombeando peces rojos

no más promesas rojas a la altura del pubis).



La muerta,

la muertita,

se durmió en sus laureles.



Muchos años después,

un Jueves de Ceniza,

yo me acordé de ella.

Me acordé de lo linda que era

cuando se reía.




Arte: "Aurora", Mark Ryden

Del poemario "La antigua enfermedad del otoño" (2011)

miércoles, 30 de abril de 2025

ARROZ CON LECHE


 ARROZ CON LECHE



Nunca supe coser,

ni bordar,

pero aprendí a abrir la puerta

cada noche

para que salieran a jugar mis muertos

y treparan sobre la escala salobre de las lágrimas

hasta llegar a estas pupilas desiertas

y clavar en ellas

los vetustos alfileres de su exilio.

Mi padre,

con su escopeta de caza

y esa voz que no recuerdo;

mi altiva abuela

temerosa de las tormentas,

masticando con rabia años de desarraigo;

mi amor,

de manos claras como palomas,

esculpiendo el contorno perfecto de ese cuerpo bello

que le vendí al Diablo

a cambio de un alma inútil.

Y otros muertos menores,

pequeñas cruces que no quemaron tanto,

pequeñas cruces cuyos nombres no recuerdo,

pero que se incrustan cada noche en mi cerebro

cuando abro la puerta

y los muertos salen

y yo arrojo mi triste ramo de novia

desposada con las cenizas

para que los lobos del amanecer lo despedacen.



Arte: "Catrina pop", Fuentevilla


lunes, 28 de abril de 2025

JARDINES DIVIDIDOS


 JARDINES DIVIDIDOS 

A Jim Morrison 

"Están esperando para llevarnos dentro del jardín dividido. ¿Sabes
cómo de pálida y lasciva, aterradora, viene la muerte en la
desconocida hora?"
Jim Morrison
 


Entonces el pequeño hermano

del unicornio y de la Muerte

vomita un chorro de mariposas.

Cuando las bestias sagradas

se aparean en el viento

y la boca es un desierto

estrangulado de luz.



Entonces las mariposas amarillas

se descalzan en la arena

y  el lagarto desmadrado

(la lagartija dorada)

gira en el rumbo del fuego

(los brazos alzados al estúpido cielo

y un collar de cuentas profanas

como dientes caníbales).

 
 
Entonces el pequeño dios

(Dionisio con sexo de racimo de uvas negras)

eyacula en la boca del poema.

 Se excede, como la primavera.

 Alucina en un febril verano indio

con alas donde había hombros

y garras

para asir la tormenta.


 
Entonces

 alguien tiende la mesa en Otro Reino

y espera

que las paredes transpiren sus fantasmas

para que empiece la fiesta.






Del poemario "La antigua enfermedad del otoño" (2011)