domingo, 11 de junio de 2017

SOBRE "DESOLADO" DE JORGE O. HERMIAGA

SOBRE "DESOLADO" DE JORGE O. HERMIAGA

Allen Ginsberg dijo cierta vez que lo único capaz de salvar al mundo es la recuperación de la conciencia y que la poesía –la buena poesía- apunta justamente a eso: recobrar nuestra humanidad y despertar a la realidad caótica y dolorosa de nuestros mundos (interno y externo) para poder propiciar el cambio, con la acción y con la palabra, porque la palabra tiene la potestad de modificarnos y, por ende, modificar nuestra forma de percibir al entorno y al otro y relacionarnos con ellos. “Desolado”, de Jorge Hermiaga, es un libro de poesía –de buena poesía- que cumple perfectamente la premisa enunciada por Ginsberg: cada uno de los poemas que lo componen –lúcidos e impecables en su factura- logran conmover y conmocionar al lector, interpelarlo y obligarlo a tomar partido frente a situaciones límite como la guerra, la injusticia, la desidia, la  mentira de los poderosos.
Jorge Hermiaga es un poeta que ha trascendido exitosamente la gastada fórmula “chico ama a chica” y nos regala un libro de belleza formal indiscutible pero, sobre todo, una obra que se hace carne con el compromiso social y la denuncia, sin caer jamás en el panfleto, proeza reservada sólo a unos pocos elegidos. “Desolado” es un arma que apunta directamente al corazón de la indiferencia y lo hace estallar en mil pedazos. Su lectura resulta imprescindible en tiempos en los que el otro suele desdibujarse frente al prisma del egoísmo y urge recuperar la conciencia.


Raquel Fernández

sábado, 10 de junio de 2017

INTERROGANTES


INTERROGANTES

Payne Whitney Psychiatric Clinic, Manhattan, Nueva York - 1961



Todavía sigue buscando respuestas. 

Se interroga

cada mañana 

en el vértice del espejo. 

El invierno es una lanza de hielo

que le duele en el costado 

donde sangran 

sus prendas íntimas. 

Las palabras se confunden 

dentro de su cabeza: 

no comprende su significado,

dejaron de tener sentido para ella

hace millones de años. 

Enjuaga su sexo agotado 

y lo cuelga en una soga de ahorcar 

para que la muerte juegue 

con tanto deseo amputado, 

con tanta monotonía.  



Que alguien le diga que es real, 

que es algo más que un holograma 

proyectándose

en la vida de los otros. 



Que alguien le pida perdón 

mirándola a los ojos.



Fotografía:  Marilyn Monroe 

Del poemario "Good bye,  Norma Jean" (2016)

1º premio Poesía "9º Concurso de cuento y poesía "Adolfo Bioy Casares" Edición 2015, Las Flores, Bs. As. (2015) 


martes, 6 de junio de 2017

CAPÍTULOS PRINCIPALES


CAPÍTULOS PRINCIPALES

Payne Whitney Psychiatric Clinic, Manhattan, Nueva York - 1961


Nacer.

Doler.

Dolerse.

Amar.


Amar.

(Morir).

Amar.

(Morir).

Amar.

(Morir).


Desamarse.


Desarmarse.



Fotografía:  Marilyn Monroe (1961)

Del poemario "Good bye,  Norma Jean" (2016)

1º premio Poesía "9º Concurso de cuento y poesía "Adolfo Bioy Casares" Edición 2015, Las Flores, Bs. As. (2015) 


domingo, 4 de junio de 2017

PSICOPOESÍA


PsicoPoesia RADIO!!!
Mañana, Martes 6 de Junio, a las 21 horas, en PsicoPoesia "La Poesía, también, dice "NI UNA MENOS", con RAQUEL GRACIELA FERNÁNDEZ , Escritora - Poeta, autora de los libros " INTERRUMPIDAS" y "PRETTY IN PINK" entre otros.
Mañana a las 21 hrs por radio ARINFO www.arinfo.com.ar
También pueden llamarnos durante el programa al 52191042

TODOS INVITADOS!!!!!!

viernes, 2 de junio de 2017

LA CASA DE LA ABUELA


LA CASA DE LA ABUELA


La enorme galería

con sus rincones afilados

donde se marchitaban

los juguetes de mi padre:

el mecano,

las figuritas,

lo que no se podía tocar.

La húmeda galería donde nada estaba vivo,

media casa tomada por los recuerdos:

las fotos de Gardel y la Tongolele,

las cortinitas de terciopelo del 58

llenas de bordados y flecos,

la ventana que daba al jardín

y no se abría nunca.


El jardín,

con sus rosas y azucenas,

y un pino que agonizaba en verde

desde la Navidad del ’76,

la última.

Papá está muerto,

todos estamos muertos,

en los cementerios no hay guirnaldas.

Al costado, la fosa,

con su hervor de sapos y verano.

La Coupe Chevrolet

que no era parte de la casa,

pero era.


El dormitorio de la abuela,

siempre a oscuras,

nada de luz sobre la soledad,

nada de luz,

si no se ve, no existe.

Media casa clausurada por los recuerdos:

que no se escape el olor del hijo ausente,

que no se escape nada.


Una cocina gris donde rodaba

la liturgia del mate,

los azulejos sucios,

la cola de caballo colgada en la pared,

un espejo redondo.


El patio y su pileta de cemento,

su enorme paraíso

bordado con florcitas lilas,

los tarros de leche de aluminio,

el trote de las moscas.

Al fondo,

el gallinero.



Martinto 1031.


El pasado.


El pino, el paraíso,

¿resistirán todavía?




Arte: Lil Taylor