martes, 9 de junio de 2015

TENDRÍAS QUE HABER SIDO VOS


TENDRÍAS QUE HABER SIDO VOS


Tendrías que haber sido vos.


Tendrías que haber sido vos

el rubio que me besó en el  ‘82

y me dijo sos la chica más linda de la escuela,

lástima que seas tan rara,

aunque por ahí ser rara es lo que te hace tan linda:

mientras las otras  se apretujan en el baño

para pintarse los ojos

vos  te quedás acá, mirando el  cielo de frente,

y te colgás del cuello hilos de mariposas,

cenizas de revoluciones,

canciones de Bob Dylan.


Tendrías que haber sido vos

el vecino con el que me tropecé a los dieciséis

y al que amé feroz y platónicamente

(es el hombre más lindo del mundo,

igualito a Paul McCartney,

no,  más lindo que Paul McCartney;

si no me toca me muero,

si me toca me muero también,

combustión espontánea le dicen,

es raro, pero pasa).


Tendrías que haber sido vos

el chico que me acarició la cabeza

cuando el amigo de Richard Gere  se suicidó en “Reto al destino”

y yo me puse a llorar desconsoladamente.

El que me compró un amanecer en la playa

y me dijo que ahí, en el sol,

iba a estar lo que quisiera ver, siempre.


Tendrías que haber sido vos el pibe de la fábrica,

el hermano de mi odontólogo,

el baterista de ese grupo ignoto que nunca llegó a nada,

el hombre que tiene los ojos del mismo color que los de mi hijo.


Tendría que haber sido otro

el que apareciera

cuando estuviera cansada de vos,

y me dijera que sí pero no,

que tal vez, si yo no tuviera que revisar cuadernos,

que tal vez, si nos hubiéramos conocido hace veinticinco años,

que tal vez en la próxima vida

cuando seas vos el mentiroso que me tome del brazo con  dulzura

y me diga al oído

sos la chica más linda de la escuela, la más sexy,

la que saldría seguro en la tapa de Playboy

si no estuviera siempre buscándole la vuelta a las canciones de Bob Dylan

y no fuera tan bajita.




Arte: Mariana Kalacheva

Poema publicado en el blog "bloc de javier"


sábado, 6 de junio de 2015

SÉPTIMO CIELO


SÉPTIMO CIELO

A Susana



Ella escribe un poema a fuego lento.

Las palabras delatan

su evangelio de hervores,

su  amorosa simbiosis con el viento,

su íntima catedral de pájaros.

Las palabras restañan

las heridas del cielo

y el cielo es un animal enorme

que crece

más allá de su llanto.



Ella escribe un poema y pone en órbita

la promesa del polen.

Se eleva y se descubre,

con su vestido en llamas,

desordenando nubes con los ojos.




Arte: "Séptimo cielo", Susana Rodrigues Tuegols

Poema publicado en Por qué tiemblan #8 especial Maestros argentinos, Junio 2015

Pintura y poema participantes en el XXVIIIº Salón del Poema Ilustrado y la Pintura Poetizada Avellaneda 2015 Organizado por EDEA (Encuentro de Escritores de Avellaneda)


lunes, 1 de junio de 2015

YANELA - #NiUnaMenos


YANELA

“Silenciosa y sin mirarme,
la muerte otra vez pasó
delante de mí. ¿Qué has hecho?
La muerte no respondió.”
Antonio Machado



Ella sonreía desde el abismo.

Como una poeta o una predestinada.

Caminaba un enjambre de sábanas injustas.

Repetía un temblor de bocas gastadas por el hambre.



Ella se decía como se dicen ciertos llantos.

Con un rumor de esperanza rota.

Adelgazando la voz hasta convertirla

en un estela de mariposas anestesiadas.



Ella pedía poco.

El pan, cada día.

El sol, a veces.

Una muñeca, un novio,

unas monedas para pasar la vida.



Nació para mujer y fue cordero.

Perfecto sacrificio a los dioses del barro,

coronita de espinas y de sangre.




Yanela Medina  desapreció de su casa, en Berazategui, el 23 de febrero de 2013. Pocos días después, su cadáver fue encontrado, embolsado, flotando en un arroyo. La autopsia reveló que  Yanela, de 11 años, murió desangrada  como consecuencia de un empalamiento luego de un ataque sexual en el que participaron varias personas. Por su crimen fueron detenidos cuatro jóvenes de entre 18 y 21 años.





domingo, 31 de mayo de 2015

PALABRAS PARA LA CEREMONIA DE ENTREGA DE PREMIOS DEL 2º CERTAMEN NACIONAL "FAJAS DE HONOR" - SOCIEDAD DANTE ALIGHIERI DE TAFÍ VIEJO

PALABRAS PARA LA CEREMONIA DE ENTREGA DE PREMIOS DEL 2º CERTAMEN NACIONAL "FAJAS DE HONOR" - SOCIEDAD DANTE ALIGHIERI DE TAFÍ VIEJO


En setiembre de 2010 me tocó atravesar uno de los peores momentos de mi vida. Mi hermano Daniel, de 39 años, falleció sorpresivamente. Tenía la misma edad que mi padre cuando murió y, como él, tuvo un infarto.  Mi hermano Daniel, mi chiquito, mi compinche en la infancia y, por supuesto, mi “protegido”.   Fue un golpe terrible para toda la familia, especialmente para mi madre.  Ella pasó a ser mi “protegida” entonces. Tuve que hacer mi duelo sosteniéndola. E hice mi duelo, principalmente, a través de la palabra. Los poemas que componen “Hermano” fueron escritos en una época muy difícil y son el testimonio de lo que nos pasa y lo que le pasa a nuestras vidas cuando perdemos a un ser muy amado. Y son, también, la necesidad de seguir apostando por la vida.
El libro fue publicado en el año 2012, gracias a la obtención del 1º Premio en el 1º Concurso de Poesía organizado por “El Mensú”, una editorial de Córdoba. “Hermano” es, sin dudas, mi poemario más querido y el que más significa para mí. Lo publiqué con el  anhelo de dar a conocer los poemas, por supuesto, pero también como cierre de una etapa dolorosa. Y, sobre todo, con  la intención de que algo quedara en el mundo de ese hermano mío, solterón sin remedio, transitando la vida siempre por ese “caminito al costado del mundo” del que habla el rock.
Les agradezco profundamente que hayan distinguido “Hermano” y lamento no poder acompañarlos en esta fiesta de la poesía.  Para mí es un enorme honor haber sido distinguida junto a escritores enormes cuya obra conozco y admiro. Agradezco, también, el trabajo diario a favor de la palabra.
Mis más cariñosos saludos a todos. 

RAQUEL FERNÁNDEZ


jueves, 28 de mayo de 2015

NATALIA II - #NiUnaMenos


NATALIA II


“Y añoré
mi pelo suelto, mis zapatos bajos,
mi abrigo deportivo,
mi tez morena, solamente el agua.”
María Elvira Lacaci



Los viejos se mueren de viejos,

se mueren de solos,
se mueren de tener lejos el mar
y no palpar verano
en las arrugas de las voces que decrecen.
Vos no.
Vos no sabías
del olor amarillo de las cartas
rubricadas por las sombras
ni de los fantasmas recurrentes
que amplifican
las crudas llagas de junio.
Vos olías arena
gratinada  de sal  y soles ambiciosos,
inspirabas océano
y exhalabas gaviotas.
Vos tenías quince años.

Donde habitaba tu cuerpo promisorio,
tu matriz venidera,
tu ritmo de almanaques y de sangre
propiciándote nido
sólo queda
un plato de tristeza que se pudre.

Los viejos se mueren olvidando
por qué deseaban tanto no morirse.
Vos no.
Vos te moriste interrumpida.
Por eso no acabamos de enterrarte.

Nunca.

  
Natalia Melmann fue encontrada muerta el 8 de febrero de 2001 en un sector de difícil acceso del vivero municipal de Miramar, Buenos Aires, un predio de casi 600 hectáreas plagado de bosques de pinos, y en una zona que ya había sido rastrillada por la policía. Había desaparecido cuatro días antes, a la salida de una discoteca. La chica  se había negado a participar de una fiesta organizada para festejar el cumpleaños del comisario de Miramar y fue torturada, violada y asesinada por cuatro hombres: Gustavo "el Gallo" Fernández y los policías Oscar Echenique, Ricardo Suárez y Ricardo Anselmini. Natalia tenía 15 años. 




Arte: Pablo Bernasconi


lunes, 25 de mayo de 2015

LUCILA - #NiUnaMenos


LUCILA

“Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.”
Alejandra Pizarnik


Ascendía en  sus ojos
la espléndida nostalgia de un poema
pero ella lo ignoraba.
Se asumía
destinada a la vida,
a su trajín de fresas y tormentas,
a su rutina casi milagrosa
de médula y saliva.
La unción de los jardines  crecía en sus recodos,
en sus dulces misterios,
y ella tan ajena.
No había aprendido a desnudarse.

Una mano de bruma
(de error, de podredumbre)
le encadenó a la sangre un cascabel de Muerte.
Pero ella fue más alta que el hueso del espanto.

Ascendía en sus ojos
la espléndida nostalgia de un poema.
De Girondo, seguro.
Yo creo que era un ángel.



Lucila Yaconis fue asesinada el 21 de abril de 2003 en un intento de violación, en un paso a nivel del barrio porteño de Núñez. Tenía 16 años y, en el momento de ser atacada, volvía del colegio. Su madre, Isabel Yaconis,  se convirtió en un referente de la Asociación de Madres del Dolor reclamando la creación de un registro de violadores. El asesinato de Lucila aún continúa impune.





Isabel Yaconis, mmá de Lucila Yaconis