viernes, 12 de junio de 2026

1# FESTIVAL DE POESÍA DE LANÚS



LAS DARLING


 LAS DARLING


Ninguna de las dos recuerda

“Supo que tenía que crecer. Siempre se sabe eso a partir de los dos años. Los dos años marcan el principio del fin.
J. M. Barrie



Wendy Darling se retoca el peinado.

Un hilo de sangre nueva reafirma

la fuerza de la gravedad,

la convierte

en una criatura pedestre.

No hay estrellas debajo de su lengua.

No hay polvo dorado

en el follaje renacido de sus párpados.



Wendy Darling se retoca el peinado.

Acomoda en su cintura

el trajín de la vida que amanece.

Acomoda en su boca

las esquirlas frescas del beso.

La sangre nueva canta.

No hay ángeles partisanos cruzando

las avenidas del cielo.



En un cuarto oscuro, 

al otro lado de la vida,

la Sra. Darling clausura

el incienso secreto de sus muslos.



Ninguna de las dos recuerda

a alguien llamado Peter Pan.



sábado, 6 de junio de 2026

LA BELLA DURMIENTE


 LA BELLA DURMIENTE


El beso

“El único idioma universal es el beso.”
Alfred de Musset



Su dedo sangra

y ella se hunde

en un sueño sin sueños que la acribilla

con espasmos de agua prenatal.

Entonces

las moscas rezan novenas

sobre sus ojos ciegos

y sus pechos se hinchan como jazmines,

como panes diligentes.

El deseo

abre un balcón en su ombligo

y se arroja en la hoguera dulce

que le calcina las piernas.



Su dedo sangra

y su corazón cae en suspenso.

Pero su boca sigue creciendo

y alcanza la perpetuidad

cuando el beso

(repelido, esperado, definitivo)

rompe el hechizo de la infancia.



jueves, 4 de junio de 2026

CENICIENTA


CENICIENTA
El zapato

 
¿De dónde habrá salido este zapato de mujer, enterrado vivo entre el cerezo y el espectáculo del cerezo?
Gonzalo Rojas



Breve como la lengua

de una mariposa

el zapato

acomoda el suspiro del baile

en su garganta de cristal.

Cuando el reloj reviente

en una roja medianoche de ciruelas,

será una copa de sed,

un campanario helado,

una brújula yerma.
 


Ella arde

debajo de su vestido encendido

con mil velas celestes.

El zapato

merodea su playa de fuego

como una medusa en celo.

Se quedará con su olor

para buscarla,

caracol viudo recitando

el mantra de la espuma,

sabueso de mar desparramando sal

en todas las casas del reino.



El zapato le besa el pie

y ella canta

un canto de rosas y ratones.

Clausura la puerta de las cenizas

y libera

las ventanas del cuerpo.



Todas las historias de amor deberían tener un zapato

delicado como una tacita de porcelana

que sobreviva

a las catástrofes de la rutina.