sábado, 26 de diciembre de 2015

PALABRA DE PRINCESA


PALABRA DE PRINCESA

 “Nadie, sino una verdadera Princesa, podía ser tan sensible.” 
Hans Christian Andersen, “La Princesa y el guisante”

Quizás esa voluntad de herirme,
de azuzarme la sed y construirte un rostro
menguado
como un violín de algas
que se hace sol y se deshace,
menguante
como un triste hombrecito de Matheson,
también sea amor.
Quizás la compulsión de no dejar en paz
ni siquiera mi ausencia,
ese insistir  y picotearla
con furor de gaviota,
ese escribirla con la mano
y borrarla con el codo,
hasta enloquecer,
hasta enloquecerme,
también sea amor.
Quizás ese volver y no volver,
ese tenderme una trampa de misterios
(de pajaritos de colores volando entre las sábanas,
comiendo de mi sexo,
subiendo y bajando
por el hilo puntual de mi faringe)
sean tu forma de plantar bandera en mi conciencia,
de reclamarme tuya,
para saberme y deshabitarme,
como una isla al sur de todos los deseos.
(Pero yo ya no respiro pajaritos, ¿sabés?,
yo me acomodé la vida
para no ser el hueco en una cama ajena,
aunque a veces me confunda
y sienta un ahogo de plumas
cruzándome la garganta).



Yo no soy una mujer que duerma en cualquier lado.
Yo soy una Princesa.
Veinte colchones, veinte edredones y un guisante
y voy a pasar una noche horrible.
Porque soy tan sensible y tan delicada.
Porque cuido un jardín
como hubiera cuidado a un hijo nuestro.
Porque escribo poemas
(y el último poema que te escribo
siempre es el anteúltimo,
y así estamos,
tocándonos con palabras,
despuntando la histeria del abecedario).



Quizás ese desnudarte de mí en otros ojos,
ese lavarte de mí en otra saliva,
también sea amor.
Seguramente es amor.
Vas a seguir buscándome
en todas las mujeres
y no vas a encontrarme nunca
(Y esto no es una maldición, querido,
es una bendición;
la maldición somos las Princesas,
los veinte colchones,
los veinte edredones,
y el guisante.
Y los hermanos Grimm, Perrault, y el viejo Andersen,
Dios los tenga en la gloria). 



Arte: “Theatre poster, 2010”, KristinaSwarner

2º Premio Poesía 27º Certamen de Poesía y Prosa Concurso Casa de la Cultura Ami Díaz, Jovita, Córdoba (2015)


lunes, 21 de diciembre de 2015

POEMA DE AMOR PARA CUALQUIER VERANO QUE NO SEA ÉSTE


POEMA DE AMOR PARA CUALQUIER VERANO QUE NO SEA ÉSTE


Supongamos que estoy enamorada.
Supongamos que ni siquiera la edad me salvó del ridículo.

Supongamos que apago el televisor,
que le digo a mi hijo que me voy,
que no sé si vuelvo.
Que voy a buscarte
con un vestido nuevo,
con el pelo suelto,
con un gesto de bosque/gacela/rocío
y soy un poco verde,
un poco animal enfermo de ternura,
un poco humedad entre tus dedos.
Supongamos que mi saliva migra hasta tu boca.
Que mi piel es una flor intermedia
entre enero y tu casa.


Supongamos que no me cansé
de tu hábito constante de advertirme
que no me acerque demasiado,
que le pongo las dos mejillas a tu cuerpo,
que te camino
como quien camina sobre clavos,
sobre espinas,
sobre apretados nudos de fuego.
Loca de fe,
loca de vos.
Loca.


Supongamos que me desnudo como si fuera joven,
como si fuera rubia,
como si tuviera piernas eternas
y me estrello contra tu vientre,
te salto a la espalda,
te fuerzo, te invado,
te obligo a cazar las mariposas azules
que me desmadran el sexo
porque éstas son mis últimas mariposas,
y éste es mi último verano,
y después se viene un invierno eterno
como el de una novela de C. S. Lewis.

Supongamos que estoy enamorada.
Muy enamorada.

Supongamos que estamos en el verano pasado.
O en el verano que viene.


El que prefieras.




Arte: "Inlet",  Kris Lewis 

1º Distinción Certamen Poético Nacional “Poetisa Elena Lower", SADE Filial Sáenz Peña, Sáenz Peña, Chaco (2015)

3º Mención Poesía "XIII edición del concurso literario escritor Alfredo Cossi", SADE Baradero – San Pedro, Baradero, Bs. As. (2015)



viernes, 18 de diciembre de 2015

LUNA ROJA


LUNA ROJA



I

Las babas rojas de la luna

impregnan

mi camisa de novia inadvertida.

En su entretela late

una red de relámpagos,

un emporio bravío

de flores que respiran.



II

Tu lengua va y viene en el recuerdo.

Sube  y baja

por las blandas vértebras del aire.

Es un pájaro que atraviesa mi nombre

y lo empapa de plumas.

Una continua aguja de cristal

que repaso en voz alta.



III

La luna roja revienta

en las pezuñas  del silencio.

Con trapos de niebla intento

restañar esta herida que no cesa,

esta enagua de sangre

que desviste al poema.




Arte: "Red moon burning", orchid22

3º Premio 15  Concurso Internacional de Poesía y CuentoSADE  Marcos Juárez, Córdoba (2015)


Finalista "Certamen Nacional de Poesía Juan L. Ortiz", Bruma Ediciones, Mendoza (2015)

martes, 15 de diciembre de 2015

A LA ORILLA DE TU CUERPO


A LA ORILLA DE TU CUERPO



Me duermo a la orilla de tu cuerpo,

con un arpegio

de guitarra de arena

mordiendo

la rendición de mi vigilia.

En sueños te sangro hasta tocarte,

te sangro hasta saberte

una oscura amapola

temblando de rubor entre mis piernas.



Subirá la marea en unas horas.

Empapará mi aliento con tus peces.

Ahogarme en el desborde de tu cuerpo

será morir de sola.

Morir de sal

y no tocar  tu llanto.



Tus ojos de abismos aleutianos

desovan su dolor

puertas adentro.





Mención 18º Certamen Nacional e Internacional de Poesía “Antonio Nelson Romera”, EDEA, Avellaneda, Bs. As. (2015) 


sábado, 12 de diciembre de 2015

ESTAMPAS / UN ADIÓS ES TU VIDA - NÉLIDA CABO / INÉS RIVAROSSA


ESTAMPAS

A Raquel Fernández que supo convertir en memoria un pasado que es un continuo presente


Son huellas en la memoria

donde quedan truncadas las verdades,

suprimidas las caricias, las ideas, la libertad.


Son cuerpos de mujeres doloridos,

deshilachados, vulnerados.


Son cuerpos que aullaron, gimieron o gritaron

en sórdidas noches, en amaneceres fantasiosos,

en ocasos incandescentes.


Son novelas inconclusas,

son razones dolorosas.

Son historias para no olvidar ni perdonar.



Nélida Cabo



UN ADIÓS ES TU VIDA


Deambulan las niñas

mujeres, ¡mujeres siempre!

se aferran a la mano de Raquel

y cuando finalmente

sólo penden de la punta de sus dedos

el monstruo jala

la poeta gime

hasta gastarle las suelas al dolor,

hasta ganarle una tregua al desconsuelo.


Inés Rivarossa




Arte: Resting Place (part 1), Leah Gunn

Arte: Resting Place (part 2), Leah Gunn