miércoles, 25 de noviembre de 2015
martes, 24 de noviembre de 2015
DÍA DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER - SE PRESENTA EL LIBRO "INTERRUMPIDAS", RUMORES DE PEHUAJÓ
En el Salón Blanco de la municipalidad, la poeta Raquel Graciela Fernández presentará su libro "INTERRUMPIDAS" en una actividad organizada por la Municipalidad a través de la Dirección de Juventud con motivo de conmemorarse esta fecha de concientización sobre la violencia de género. La presentación se realizará este miércoles a las 10 horas y la entrada será libre y gratuita. El poemario aborda las distintas caras de la Violencia Contra Mujeres y Niñas: femicidio, violencia sexual, trata y violencia intrafamiliar entre otras formas. A través de sus poemas, rescata la memoria de mujeres víctimas del femicidio, tales como Lucila Yaconis, Wanda Taddei, Natalia Melmann y Ángeles Rawson, entre otras.
SE PLANTARÁ UN ÁRBOL
EN EL PASEO DE LAS LETRAS
En forma previa a la presentación en el Salón Blanco, se plantará un árbol en el Paseo de las Letras en adhesión al Programa Literario Ecológico “Y volverán a ser árboles”, lugar al que han de concurrir la autora del libro, integrantes del Programa y autoridades. Se invita también a los vecinos a participar y sumarse a las 9 horas en el lugar López y Planes y Pío XI.
EN EL PASEO DE LAS LETRAS
En forma previa a la presentación en el Salón Blanco, se plantará un árbol en el Paseo de las Letras en adhesión al Programa Literario Ecológico “Y volverán a ser árboles”, lugar al que han de concurrir la autora del libro, integrantes del Programa y autoridades. Se invita también a los vecinos a participar y sumarse a las 9 horas en el lugar López y Planes y Pío XI.
LA AUTORA
Raquel Graciela Fernández reside en Avellaneda y autora de numerosos trabajos premiados en nuestro país y el exterior. Al respecto de su obra “Interrumpidas”, la autora define la misma como que “creo que he logrado darle voz a aquellas cuyas voces fueron arrebatadas de manera brutal. Fue, en un punto, un trabajo casi de médium. Me propuse que cada poema del libro tuviera la identidad de cada niña o mujer homenajeada y para eso fue necesario indagar en sus historias, en las circunstancias de sus vidas y de sus muertes y, sobre todo, escucharlas. He logrado con el libro lo que quería: en primera instancia, recordarlas, y, en segunda, despertar conciencia. Me ilusiona pensar que cada persona que se acerca al libro se convierte en un agente multiplicador del mensaje que me propuse dar y que no puede ser obviado. LAS CHICAS QUE FALTAN, NOS FALTAN A TODOS. Este no es el problema de un grupo de familias, es un problema que nos atraviesa como sociedad, una llaga colectiva. Desde un punto de vista algo más frívolo podría decirte que con “Interrumpidas” conseguí que leyera poesía gente que no lo hacía habitualmente”.
Prensa Pehuajó
lunes, 23 de noviembre de 2015
SALLY’S SONG
SALLY’S
SONG
Si yo tuviera diecisiete años
te diría
que hay
algo en el viento.
Si
tuviera diecisiete años o si fuera
un personaje
de Tim Burton,
una
muñeca hecha de remiendos
(yo
también estoy remendada
pero a
mí me duelen las costuras,
y esa
manía tuya de tajearme el alma,
y esta
manía mía de desnudarme hasta el llanto).
Si yo
tuviera diecisiete años,
si fuera una muñeca que nunca abrió las piernas,
que nunca
tuvo como ruta el hambre,
que
nunca salió a la calle con un vestido nuevo
para
que un hombre cualquiera
(vos,
vos, vos)
la convirtiera
en reina, puta, poema,
te
diría
que hay
algo en el viento.
Te
cantaría, amor, te cantaría.
y no me dolerías tanto.
Poema publicado en el blog "Mis poetas contemporáneos 2"
Poema publicado en el e-book Raquel Fernández - Selección de Poemas , Biblioteca de las Grandes Naciones
domingo, 22 de noviembre de 2015
RESEÑA DE "INTERRUMPIDAS" POR CLAUDIO SIMIZ PARA REVISTA CONURBANA.cult Nº 4
"INTERRUMPIDAS"
por Raquel Graciela Fernández, Ed. Acercándonos, Buenos Aires, 2015, 80 p., Poesía
¿Dónde se sienta uno a leer un libro como éste, qué camino elegirán los propios pasos después de recorrer los senderos lúcidamente desgarradores que propone Raquel a partir de la muerte brutal de estas 31 mujeres argentinas... contemporáneas casi todas?
¿Desde dónde se cuenta esta herida que se agiganta porque no deja de ser un muestrario de un horror más amplio, el emergente de la barbarie más ominosa: la soterrada, la ensordecida, la negada? Allí emerge la poeta: arrebatada, indignada, en trance, y a la vez delicada, cristalina, íntima, tensando la cuerda que llevará su saeta más lejos: la de la belleza. Un nombre, una cita poética, un poema y una síntesis de la historia trágica enhebran las cuentas de este collar sombrío y alucinante.
Interrumpidas es un fruto maduro (y no por ello "cerrado") de una de las poetas más premiadas de nuestro medio, que sin embargo no ha tenido aún la difusión que merece, en medio de la creciente corriente de indignada denuncia y reclamo por los derechos de la mujer (la vida, nada menos), la poesía tiene mucho que vibrar y brillar, y este poemario, sin dudas, lo hace e invita a abrir nuevas páginas de los libros y de la vida.
sábado, 21 de noviembre de 2015
"INTERRUMPIDAS", NUEVO POEMARIO DE RAQUEL GRACIELA FERNÁNDEZ POR SOLEDAD SÁNCHEZ MULAS
"Interrumpidas", nuevo poemario de Raquel Graciela Fernández
Raquel Graciela Fernández
Comencé a querer a Raquel hace ya muchos años, a través de su blog "Pan con cicatrices". Me asomé a sus preciosas páginas con respeto, porque su voz, que me traía las lágrimas de la Pizarnik, o los ojos semicerrados de la Plath, y una canción susurrada, a veces potente, a veces sumergida en la impotencia o el dolor, me llegaba muy hondo.
La sinceridad de sus poemas, pero también la suya, radiante, alejada de los ruidos mediáticos, fija siempre en la profundidad de la palabra, me cautivó.
A pesar de no conocerla personalmente (nos separa el Atlántico, pues vive en Avellaneda (Buenos Aires), Argentina, tan lejana pero tan próxima gracias a la belleza de su acento intuido), es mi amiga en el amor a la poesía, y en la humildad del poeta ante su envergadura.
Su voz se hizo poema (otra vez, siempre) en Interrumpidas para prestársela a aquellas mujeres, jóvenes y niñas, que fueron cortadas de raíz. Que se marcharon de la Tierra dejando un latido en la prensa, y un corazón desbocado en sus hogares. Valiente, como es ella, cerró cada poema con una coda acerada en la que los nombres, fechas y datos golpean al lector y le recuerdan que, tras cada verso de bellísima factura, hay hombres de carne y hueso. De carne dura y afilado hueso.
Interrumpidas denuncia, detrás de la belleza o sobre ella, y regala a estas preciosas criaturas (y a sus desoladasfamilias) la pervivencia. Porque Raquel las ha traído hasta nosotros, y ha rescatado su equipaje de vida de esa estación oscura que es la muerte.
Ahora, Raquel recorre las ciudades con su libro den las manos (porque es suyo, porque también ha puesto en el proyecto las monedas del César) para darlo a conocer: al trabajo poético suma la intendencia, ordenada, meticulosa y eficiente, regalando también su tiempo. Dando su abrazo a las familias, contando, de viva voz, cómo nació este pequeño milagro.
¿Cómo no vamos a querer a Raquel?
Muchos grandes poetas han sembrado en la página de su blog su visión de Interrumpidas. Yo también deposité mi pequeña contribución: un gesto desde el corazón, alejado de la filología, que Raquel ha querido hacer prólogo. Gracias, de nuevo. Mil gracias por permitirme aportar este pequeño grano de arena a tu maravilloso proyecto.
Interrumpidas me llegó desde Argentina, en una edición cuidada y en un (otro, otro más) gesto de generosidad, acompañado de esa música que tan bien conozco.
¿Cómo no voy a querer a Raquel?
Sé que Interrumpidas es ya un éxito. Sé cuánta alegría vas sembrando en tus presentaciones (a pesar del dolor, a pesar de las preguntas sin respuesta). Sólo puedo desearte que sigas siendo tú, así como eres, galardonada y premiada muchas veces por tu calidad poética, pero, sobre todo, bendecida por tu generosidad y tu belleza interior.
Interrumpidas
Raquel Graciela Fernández
“fría como una llaga supurante
de vidrios rotos”
de vidrios rotos”
Raquel nos regala un poemario del que surgen flores rotas, carnívoras y audaces; flores que, después de consumidos los versos —hoy no me detengo en la belleza formal de su poesía—, muerden mis talones.
Cada niña, cada mujer, de Interrumpidas tiene los ojos de mis hijas, las manos de mi madre, el movimiento de brazos de mi hermana, el caminar de mi mejor amiga. Cada niña, cada mujer de Interrumpidas, tiene mi piel.
“Aúlla
como una casa vacía”
Sus voces renacen en la voz de mi querida poeta para no morir nunca. Y esas voces, en nuestros ojos, en nuestro cuerpo que se duele en las ausencias, en las cicatrices, en las sepulturas, germinan con la rabia de sus perpetuos silencios.
No están. Pero Raquel, a veces con la delicada forma de una lágrima, otras con las aristas del escombro, hace vibrar sus sombras, sus ecos, y compone una melodía dulce (y dolorosa) que entreteje historias de princesas y monstruos.
“Como un reflujo de ángeles que hierven”
Interrumpidas debe ser aldaba. Llamarnos a esos cuartos vacíos donde ahora ya no cabe la risa. Donde el cuerpo cedió el lugar a la ceniza; donde la ceniza cedió el espacio a la nada.
Aldaba que nunca interrumpa su agrio repique, que abra ojos, que estruje leyes, que proteja, que ampare, que cubra, que limpie.
Que desnude los cuerpos de huesos poderosos para que no golpeen más.
Nunca más.
Basta. Basta.
Basta ya.
“niña de huesos que levitan,
de médula cristalina”
…
Ana Orantes denunció públicamente, en un programa de televisión, el maltrato sufrido a manos de su esposo durante más de 40 años. Días después, este la roció con gasolina, en el patio de su casa, y le prendió fuego. Falleció calcinada (diciembre de 1997, Cúllar Vega, Granada, España). Su muerte supuso una conmoción nacional que culminó, en 2004, con una ley integral contra el maltrato de género. Su recuerdo da voz española a las mujeres que sufren maltrato de género.
Míriam, Toñi y Desirée fueron secuestradas en Alcácer (Valencia, España), en noviembre de 1992. Sus cadáveres aparecieron en enero de 1993. Las autopsias revelaron que habían sido brutalmente torturadas y violadas. Uno de los autores del crimen, Antonio Anglés, no pudo ser capturado, y a día de hoy se encuentra en paradero desconocido. El otro, Miguel Ricart, fue condenado a 170 años de prisión (aunque solo cumplió 21 y hoy está en libertad). Las niñas de Alcácer tenían 14 y 15 años. Iban a una fiesta de su instituto.
Sean ellas las voces de las niñas y mujeres españolas que han sido torturadas y asesinadas, y de las que aún están desaparecidas.
Sean ellas las voces de las niñas y mujeres españolas que han sido torturadas y asesinadas, y de las que aún están desaparecidas.
Soledad Sánchez Mulas, poeta
12 de enero de 2015
Salamanca, España
jueves, 19 de noviembre de 2015
EXTRAÑAS
EXTRAÑAS
"Morir es un arte, como todo.
Yo lo hago excepcionalmente bien.
Tan bien, que parece un infierno.
Tan bien, que parece de veras.
Supongo que cabría hablar de vocación...."
Yo lo hago excepcionalmente bien.
Tan bien, que parece un infierno.
Tan bien, que parece de veras.
Supongo que cabría hablar de vocación...."
Sylvia Plath
He muerto tantas veces
que ya conozco al dedillo el ritual
de detener mi corazón
y convertirme en un puñado de cenizas.
He muerto cada día,
como todas las cosas.
Sepulté a la niñita que gemía
en el umbral de una orfandad culposa
-papá se fue porque no fuiste buena
y rompiste tu cuaderno nuevo,
y dijiste dos o tres mentiras,
y no le prestaste los juguetes a tu hermano-.
Sepulté a la adolescente ardida
que se buscaba sin pausa
en los ojos de todos los hombres que la habían amado,
y bailaba vestida de capricho
en un mundo amueblado con saliva,
con semen, con sudores.
Sepulté a la mujer que no sabía
que los besos son feroces escalpelos
que descuartizan los soles del verano
y el amor, una falacia agridulce,
un bostezo interminable que no alcanza
para quitarle los zapatos al insomnio.
Si las miro a las tres,
las veo ajenas.
Ajenas a este cuerpo que me habita,
ajenas a este llanto que me moja.
No reconozco sus voces ni sus sueños;
las he sepultado y he olvidado
sus caras y sus gestos.
No hay ninguna palabra que ellas puedan decir
que yo comprenda.
Son tres extrañas más
entre la multitud de mercaderes que estuvieron
de paso por mi vida
y se llevaron su libra de carne,
de sal y de vigilia,
y me dejaron exhausta y hambrienta
y casi tan desnuda
como esos arbolitos que no pueden
hacer frente a la bestia del otoño.
2º Premio Poesía XVI Concurso Internacional de Poesía y Narrativa “Literaria Del Cen”, CEN Ediciones, Córdoba (2015)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









