miércoles, 18 de julio de 2012

GIRL, INTERRUPTED



GIRL, INTERRUPTED

A Candela Sol Rodríguez,  asesinada en agosto de 2011

“Niña muerte, gota
de rocío en mi pelo.”
Jaime Sabines


Ella tenía un cuerpo no dicho.

Un cuerpo de mariposas apretadas.

Cuerpo ascendente,

cuerpo venidero.

Pequeña caja blanca

(como un rumor de algodones rompiéndose,

como un largo párpado de leche).



Ella tenía un cuerpo blanco.

Ahora tiene un cuerpo azul

(como un vestido para probarse la Muerte).

Ahora tiene dos ojos

que se alejan cuenca adentro.

Una matriz a estrenar que se despuebla.



Antes,

el mundo se abría

sobre su cuerpo blanco.

Ahora,

sobre su cuerpo blanco

se cierra una bolsa negra

(como un vestido, no;

como una garra,

como una lámpara rota).



Nosotros teníamos

la vaga sensación de ser humanos.



Ahora no sé.




Arte: Marcos Rey

Del poemario "La antigua enfermedad del otoño", Ediciones de la Iguana, 2011

1º Premio Poesía Concurso Literario 2013 de la Biblioteca Pública y Complejo Cultural Mariano Moreno, Bernal, Bs. As. (2013)

3º Premio Poesía  “Concurso Literario 99º Aniversario Diario La Idea"Multimedios “La Idea”, Lanús, Bs. As. (2014)


7 comentarios:

  1. Duro, durísimo, pero profundamente bello. Abrazos.

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  2. Impresionante, "nosotros teníamos la vaga sensación de ser humanos"

    lo voy a compartir Raquel, permiso

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    Respuestas
    1. La historia se repite una y otra vez. ¿Hasta cuándo?

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  3. Maravilloso poema, de profundo sentido social.
    La historia se repite, sí.La sociedad está enferma.Es un momento igual de trágico como las guerras del pasado, pero el componente inquieta.Los estándares mundiales alarman, y sufrimos.Es ahora el impensable momento donde lo animal y lo perverso del hombre deja huellas más profundas, porque la cara del asesino está entre nosotros y podemos no saberlo, está en el entorno familiar y cerca de él...difícil transición hacia un futuro incierto, donde no hay treguas ni posiciones tomadas: es la cara invisible del horror. El arte ayuda, aunque no somos ni sabemos quién puede con este tremendo presente..máquina que devora, que late, como un fantasma del terror.
    Un beso, poeta. Me emocionó leerte.
    Soy alumna de Antonio
    Celia Bettinardi

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  4. Celia, muchas gracias por tu lectura y tu comentario. Coincido con vos, atravesamos un momento de horror absoluto y de impunidad absoluta también. Casualmente -o no- ayer quedaron en libertad las últimas dos personas detenidas por la muerte de Candela.
    Tenés un profesor de lujo.
    Un abrazo y, otra vez, gracias.

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