domingo, 16 de agosto de 2015

SOBRE “VENÉREA” DE VLADIMIR JANTUS CASTELLI

SOBRE “VENÉREA” DE VLADIMIR JANTUS CASTELLI

Alejandra Pizarnik, la talentosa poeta argentina, consideraba que el poeta era el gran terapeuta. Para ella, escribir un poema implicaba reparar la herida fundamental común a todos los hombres, exorcizar, conjurar. Convocar lo mágico para evitar que el dolor sucediera.  “Venérea”, poemario de Vladimir Jantus Castellli de sugestiva belleza, cumple holgadamente con las premisas enunciadas por Alejandra. Adentrándose en una búsqueda lírica trascendente y   valiéndose de exquisitas imágenes, que dan cuenta de la palabra trabajada con esmero de orfebre,  Vladimir ayuda a reparar la llaga colectiva; restaña nuestras  heridas restañando las suyas.
En un panorama poético en el cual las palabras están, muchas veces, vacías de sentido, y se amontonan desordenadamente en un remedo de poema, “Venérea” se destaca por su claridad y coherencia: cada composición del libro es un Universo en sí mismo, fácil de aprender y aprehender, fácil de amar. Vladimir nos ofrece, en cada uno de sus trabajos, aquello que reclama para sí: dame las uvas/ las ropas/las burbujas/ dame el vino de las fiesta/el que beben los mendigos/ los espejos/ las ciudades/dame viajes/ travesías/músicas/orgías (…) dame las voces de los pájaros/la lengua de los animales/lo indescifrable”. Su generosidad poética es conmovedora.
Haciendo gala de un claro manejo del lenguaje, de una sensualidad madura, de una intensidad poco común y de una ternura que sorprende,  Vladimir Jantus Castellli logra un poemario inolvidable. Emprender la lectura de “Venérea” es una experiencia que deja huella. Es, tal como lo diría el poeta, “la suave sensación de estallar en partículas”.


Raquel Graciela Fernández


2 comentarios:

  1. Diagnosticada de depresión... no tomé absolutamente nada... tres horas de sueños... tres estudiando, 150 km para ir y venir del trabajo, la casa, la comida... Todas las tareas de una ama de casa con dos hijos... Sé que si no hubiese cogido papel y pluma hoy solo tendría sobre mí un epitafio... He leído poesía después de escribir ciento de ellas, he leído a mis hermanas, muertas y todas han partido a la otra vida después de pasar mi mismo infierno... Hoy por hoy me siento superviviente de... Gracias a todas ellas, a ti...

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    1. La palabra sana. La poesía sana. Y vos sos una leona!

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