miércoles, 26 de agosto de 2015

SOBRE “3… NÚMERO DIVINO” DE SUSANA RODRIGUES TUEGOLS

SOBRE “3… NÚMERO DIVINO” DE SUSANA RODRIGUES TUEGOLS

Dice Sissi Varga en el prólogo de la novela “3… Número Divino”: “Hay un momento de la vida en que hay que empezar a acomodar los recuerdos”. De cara a ese momento, Susana Rodrigues Tuegols, autora de la novela en cuestión,  se embarca en una enorme tarea estética y emocional que implica, no sólo acomodar sus recuerdos (muy especialmente aquellos relacionados con la pubertad y la adolescencia, tan significativos en el universo femenino), sino, además, convertirlos en una obra que, si bien pertenece al mundo de la ficción, no deja de incluir en sus pasajes más ricos pinceladas autobiográficas. Es Rosa quien nos habla desde las páginas de “3… Número Divino”, quien nos transmite sus inquietudes, sus alegrías, sus decepciones, su percepción sobre el amor y la amistad, pero también es Susana quien lo hace. Autora y personaje comparten una mirada limpia y apasionada del mundo y van diagramando un relato íntimo, emotivo, donde, debajo los típicos conflictos adolescentes, subyacen otros conflictos que van tomando cuerpo a lo largo de la novela y desembocan en un desenlace inesperado que resignifica todos los pasajes de la historia.
Susana Rodrigues Tuegols logra en “3… Número Divino” personajes reales, muchachitas con las que cualquiera de nosotras puede identificarse desde su memoria emotiva y reconstruye prolijamente  pautas, circunstancias, formas de relacionarse entre pares y con los adultos,  posturas frente al despunte del amor y del goce sensual, típicas de los adolescentes de la década del ’60. Para quienes transitaron su pubertad en esos años, la novela significará una conmovedora revisitación a ese momento mágico. Para quienes no, un atractivo muestrario de códigos y costumbres de una época que muchos hubiéramos deseado vivir.
Con música de The Beatles,  Millie Small, Richard Anthony, y atravesada por el espíritu festivo de los años ’60, pero también por sus prejuicios frente a la sexualidad, “3… Número Divino” nos regala la visión de una mujer madura acerca de un momento crucial de la  vida: el momento en el que las puertas de la niñez se cierran y se abren otras puertas detrás de las cuales el amor, la amistad, los sueños y los dolores nos dan la agridulce bienvenida al mundo de los adultos. 


Raquel Graciela Fernández


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