viernes, 27 de mayo de 2011

LAS DESAPARICIONES INEXPLICABLES


LAS DESAPARICIONES INEXPLICABLES 

“La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.” - Jorge Luis Borges   



Fue la chispa y no es. 

De hueso en hueso se disipa el instinto. 

La impaciencia se parte la cabeza 

contra las piedras del camino. 

¿Y la genuina duda en Dios? 

La duda también es una forma que se desvanece. 

Que cesa. 

Los titubeos son para la lluvia 

cuando la chispa se extingue.   



Él era demasiado pequeño. 

No estaba hecho para abrir puertas. 

Se tomó la muerte al pie de la letra. 

Ahora no importa demasiado 

quién dijo qué. 

También la miseria se apaga de hueso en hueso.   



Hago lo que no supe hacer 

tocando de oído en el viento. 

Quiero aclarar esta ciudad que sangra. 

Quiero aclarar este paisaje donde el barro es él. 

Rasgar con mi voz la incompletud de su noche. 

Yo nunca prendí velas y aquí estoy 

de pie junto a la llama.   



El calendario se ocupó, finalmente, 

de los problemas urgentes. 

Las flores están para esto. 

Para marcar lo que resta cuando el otro se aleja de nuestras redes. 

Pero algo tiene que quedar de la vida. 

Algo más 

que una garganta fraccionada, 

un crédito sin pagar, 

un perro ladrando solo, 

un desconcierto.   



Esas son las desapariciones inexplicables: 

las nuestras.   





Del poemario "Hermano", El Mensú Ediciones, 2011


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