jueves, 23 de diciembre de 2010

LOS ZAPATITOS SIEMPRE LE APRIETAN A OTRA


LOS ZAPATITOS SIEMPRE LE APRIETAN A OTRA



Releo mis palabras y no sé.

¿Soy pesimista o soy realista?

¿O soy la muñeca idiota

que siempre encuentra razón para quejarse?

Mi papá está muerto.

Mi hermano está muerto.

Tengo arrugas alrededor de los ojos.

Todos mis amantes me dejaron.

Los zapatitos me aprietan.



No.

Los zapatitos no me aprietan.

Los zapatitos siempre le aprietan a otra.

Si me apretaran,

sería una señora gorda escribiendo poemas

que no incomodaran a la gente decente.

Cobraría un sueldo en la Municipalidad

y otras señoras gordas y felices

hablarían de mí con deferencia

Me iría a la cama con el vecinito:

jamás un paso más allá de la cordura.

No tragaría pastillas día y noche.

Nunca tendría el miedo suficiente.



Está decidido:

los zapatitos me calzan como guantes.

Y soy la muñeca idiota.



Que ni siquiera se parece a Barbie.



Una pena.


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