viernes, 19 de noviembre de 2010

LA REBELIÓN DEL CATECISMO


LA REBELIÓN DEL CATECISMO   





Fue el grito. 

La virtud de todo lo ofendido 

-todo lo defendido- 

acorralando sal en la garganta. 

La boca cayendo de rodillas.   



Fue el grito. 

Mi grito. 

¿Qué hice de tu carne, 

de tu verbo, 

de la consumación de los milagros?   



El grito 

rompió el tímpano del cielo. 

Derogó tu aleluya. 

Me extirpó 

de tu módica gloria.   



Partir peces, partir peces, partir peces. 

Remontarse 

a la levadura de los panes. 

¿Dónde estaba tu “Levántate y anda”? 

Eras una ficción. 

Y nadie prendía velas 

en nuestra casa.   



El grito se incrustó en las paredes. 

Fue la suciedad. 

Así de sucio era el Paraíso 

que me colgaste del cuello. 

Yo deshojaba el vacío: 

“Me quiere, no me quiere. 

La Muerte.”   



Al final no me quiso. 

Me tocó seguir tragando pastillas.



¿Quién pecó más, 

hombre de arena inconstante? 

¿Mi desesperación o tu mentira?



Arte: Ana Fagarazzi

Del poemario "Hermano", El Mensú Ediciones, 2011

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