domingo, 28 de marzo de 2010

ENIGMAS DE LOS MUERTOS


ENIGMAS DE LOS MUERTOS


El rostro del ausente vigilaba

desde los espejos

a la veleidosa niña de viento.

La niña danzaba sola

en un campo de amapolas ebrias

y la noche susurraba entre las flores

sus secretos más terribles.

El ausente llamó a la niña en vano

y al no obtener respuesta

cargó en su espalda de neblina

aquellos enigmas oscuros

que hilaron los muertos

y se perdió para siempre

en los sórdidos corredores del olvido.




Arte: “Penumbra”, Stella Im Hultberg

Del poemario "Revelaciones", Ediciones Raíz Alternativa, 2007 

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